‘Ryokan’, el B&B nipón
Para vivir según las costumbres de la cultura japonesa, las casas de huéspedes ‘ryokan’ permiten alojarse en una casa tradicional y vivir, bañarse y comer como hace cientos de años.
J
apón es el país del ‘shinkansen’, un tren de alta velocidad que levitará sobre las vías en 2027. Pero también es una nación que conserva su forma de vida tradicional. Alojarse en un ‘ryokan’, o posada japonesa, permite retroceder hasta el periodo Nara, en el siglo VIII. Su origen son las casas de huéspedes gratuitas llamadas ‘fuseyas, construidas en lugares de tránsito peligroso por los monjes budistas. Se utilizaban a modo de refugio, para que los viajeros pasaran la noche y no tuvieran que dormir a la intemperie. En la actualidad se han convertido en pequeños hoteles regentados por familias, que mantienen las costumbres y decoración tradicionales.
Cada habitación cuenta con 'shoji', puertas corredizas hechas de papel.
Foto: JNTO
Un lugar para ser mimado
Además del propietario del ‘ryokan’, recibe a los visitantes un 'okami', el encargado de la casa. Las 'nakai-san' son las encargadas de atender a los huéspedes en las habitaciones.
Nada más entrar, los huéspedes se descalzan y se ponen unas sandalias japonesas o ‘zori’. Si lo desean, pueden vestirse con un ‘yukata’ o albornoz japonés. Las habitaciones tienen el suelo de ‘tatami’ y unos futones enrollados que se abren a la hora de dormir. Muchos ‘ryokans’ cuentan con piscinas de agua termal de uso común o baños privados al aire libre dentro de las habitaciones.
El alojamiento incluye la cena y el desayuno del día siguiente. Lo habitual es servir una cena ‘kaiseki’, compuesta de pequeños platos de sashimi, sopa de miso o verduras en escabeche. Muchos ‘ryokan’ ofrecen además olla caliente o ‘nave’, un plato de sopa de verduras, tofu y carne hervidos a fuego lento. El desayuno tradicional incluye arroz hervido, sopa de miso, pescado a la parrilla y ‘tsukidani’, una sopa de pescado y marisco.
Existen alrededor de 70.000 ryokans en Japón.
Foto: JNTO
El jardín zen
El origen religioso de los 'ryokan' explica que todos cuenten con un jardín japonés. Formados por grava, piedras y algún elemento vegetal, son rastrillados cada mañana para borrar el dibujo del día anterior.
En la ciudad de Nagano la cocina tradicional incluye la carne de Shinshu y sake de la zona.
Foto: JNTO
Como dijo Henry Miller: “Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas.” Cualquier viajero puede hacer realidad el pensamiento del novelista. Lo único necesario es dejar que la forma de vida del lugar que visitamos nos guíe.









