>>>Vuelta al mundo en cinco novelas

Vuelta al mundo en cinco novelas

Cualquier viajero lector encontrará tanto placer en leer historias ambientadas en sus próximos destinos, como en adentrarse en esas calles que sirvieron de escenario e inspiración para sus novelas preferidas.
P
alabras instaladas en la memoria colectiva del ávido lector: “Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong…”. ‘Memorias de África’ ha sido ejemplo, pero son muchas las novelas convertidas en preámbulo del viaje. Desde los ‘Cuentos de la Alhambra’ escritos por Washington Irving en el XIX, el Chile de ‘La casa de los espíritus’ de Isabel Allende hasta ‘Orgullo y prejuicio’. Leer a Jane Austen es recorrer Inglaterra durante la transición del siglo XVIII al XIX, acompañando a los jóvenes campesinos hasta las afueras de Londres. El mundo puede recorrerse a través de las palabras. Proponemos cinco novelas para viajar.
La casa de Karen Blixen, en Kenia, alberga hoy un museo, con objetos utilizados en el rodaje.

Viajes cinematográficos

Meryl Streep y Robert Redford fueron los mejores embajadores para un viaje por Kenia en ‘Memorias de África’, el aclamado libro de Karen Blixen, pero los destinos literarios convertidos en película son muchos. Bien sabe Julia Roberts de “comer, rezar y amar”, o lo que es lo mismo: aprovechar el camino.

Norteamérica: ‘Trilogía de Nueva York’ (Paul Auster)
Mucha tinta acapara Estados Unidos. Entre los últimos, ‘Ventanas de Manhattan’, del español, afincado en la ciudad de los rascacielos, Antonio Muñoz Molina. ‘Historias de Nueva York’, de O. Henry; los versos de Lorca o Salinas describiendo la explosión de la modernidad… Sugerimos la trilogía de Nueva York de Paul Auster. Un triller para desentramar una investigación mientras se descubre la ciudad que nunca duerme. “Nueva York era un espacio inagotable, un laberinto de interminables pasos, y por muy lejos que fuera, por muy bien que llegase a conocer sus barrios y calles, siempre le dejaba la sensación de estar perdido”, describe el autor.
 
En la tumba de Cortázar en Montparnasse (París), además de palabras de agradecimiento, hay dibujados ‘rayuelas’.
Foto: Jexa
Latinoamérica: ‘Nuestro hombre en la Habana’ (Graham Greene)
Siguiendo con novelas policiacas, el británico Graham Greene presenta la Cuba prerrevolucionaria, años 50, en ‘Nuestro hombre en la Habana’. El espíritu aventurero del protagonista acompaña su recorrido por la isla desentramando costumbres, lo que le valió la crítica de Fidel Castro. El Caribe ha inspirado, pero aún más Sudamérica. Argentina, especialmente Buenos Aires, podría dibujarse con libros que narran sus calles: cuentos borgianos, relatos de Cortázar…
Tennessee Williams, Truman Capote, Francis Bacon o Allen Ginsberg encontraron también refugio en Tánger.
Foto: DaLiu / Shutterstock.com
Europa: ‘Rayuela’ (Julio Cortázar)
Aunque de Cortázar es la propuesta que inspira no Latinoamérica, sino el París de los 70. El amor de la Maga y Horacio perdería sentido (y sensibilidad) sin sus paseos por el barrio latino. Hoy puede visitarse su tumba en Montparnasse, con ‘rayuelas’ dibujadas. En Europa, el destino más literario es Grecia, y no solo por sus poemas épicos. Como alternativa a ‘La Ilíada’, la selección de cuentos de Natividad Gálvez recorre el país como excusa.
África: ‘El cielo protector’ (Paul Bowles)
Paul Bowles encarna la perfecta combinación de dos pasiones: escribir y viajar. “No se consideraba turista; era un viajero. La diferencia residía en el tiempo. Mientras el turista se apresura a regresar a casa al cabo de algunos meses o semanas, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a otro de la tierra”, definen en ‘El cielo protector’. La pareja neoyorquina Port y Kit protagoniza este viaje al desierto del Sáhara. Son reflejo del autor: los espíritus errantes de Bowles y su mujer no lograron resistirse a Tánger y se instalaron en África a finales de los cuarenta.
Asia: ‘Mil soles esplendidos’ (Khaled Hosseini)
‘Mil soles espléndidos’ alcanzó tanto éxito como la precedente de Khaled Hosseini, ‘Cometas en el cielo’. Un viaje a la realidad de Afganistán acompañando a las protagonistas: dos mujeres afganas unidas por un destino. De Herat a Kabul, la narración transita la ciudad pero también sus tradiciones. Viajar no solo para conocer lugares, sino culturas. Experiencias adquiridas en caminos y letras. Ya lo dijo José Vasconcelos: “Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía”.

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