>>>Viajar en el tiempo por Escocia con ‘Outlander’
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Viajar en el tiempo por Escocia con ‘Outlander’

Grandes piedras mágicas, castillos puntiagudos y profundos valles. Los escenarios de la serie ‘Outlander’ tienen su réplica en las tierras de Escocia.
A

cabada la Segunda Guerra Mundial, Claire Randall, una enfermera del ejército británico viaja con su marido a Escocia en una segunda luna de miel. Al tocar un ‘crómlech’ (formación de piedras en círculo) se ve transportada en el tiempo hasta la turbulenta Escocia de 1743, dos años antes del levantamiento jacobita. Allí conocerá a Jamie Fraser, un joven guerrero escocés de las Tierras Altas del que se enamora, quedando dividida entre su vida del siglo XVIII y la del siglo XX.

Con esta premisa comienza la historia de ‘Outlander’, la famosa serie de televisión basada en las exitosas novelas de Diana Gabaldon, que ya ha concluido su tercera temporada. Si bien las localizaciones de la historia son inventadas, la mayoría de ellas están inspiradas en lugares reales. Visitar los emplazamientos donde transcurre esta romántica historia con tintes fantásticos es posible en un ‘road trip’ por Escocia que nos lleva desde Edimburgo hasta las Tierras Altas del norte.

Vista general del casco antiguo de Edimburgo.
Cerca de Edimburgo se encuentra el castillo deshabitado de Midhope, que sirvió para recrear Lallybroch, el lugar de nacimiento de Jamie.

La puerta de ‘Outlander’

Diana Gabaldon asegura que para crear el círculo de piedras de Craigh na Dun, aquel por el que Claire accede al portal que la lleva hasta el siglo XVIII, se inspiró en las piedras de Callanish, un conjunto de menhires prehistóricos situados en la isla de Lewis, dentro de las islas Hébridas Exteriores.

El primer contacto con el ‘universo Outlander’ puede comenzar ya en la capital escocesa. Nada mejor que perderse por las húmedas calles del barrio de Old Town o la calle Royal Mile, donde se respira un mágico aire medieval. Además de visitar el castillo de Edimburgo, hay que tomarse una pinta en el pub The World’s End, lugar de reunión de Jaime y Claire en la tercera temporada. Junto a la emblemática catedral de Saint Giles, hay otra parada en la cruz de Mercat Cross, donde se declaró rey a Jaime III en el verano de 1745 en la serie.

Desde Edimburgo, y de camino de las Tierras Altas, se llega a la pequeña ciudad de Falkland. Famosa por su palacio y por ser uno de las villas medievales con el casco antiguo mejor conservado de Escocia. Falkland se usó como localización para la ciudad de Inverness de 1947 en las primeras escenas de ‘Outlander’. Otros escenarios reconocibles son la plaza Mayor o el romántico The Covenanter Hotel, donde Claire y Frank –su marido en la década de los años 40– celebran su segunda luna de miel.

Valle de Glencoe en las Tierras Altas.
El valle de Glencoe guarda tesoros como la montaña de Ben Lomond (974 metros de altura) o el lago Lomond, el más grande de Escocia.

Pobladas en sus comienzos por tribus de origen mayoritariamente irlandés y báltico, las Tierras Altas –a unas dos horas de Falkland– son, sin duda, el paisaje más representativo de ‘Outlander’. Un territorio indómito y salvaje con acogedoras posadas– donde descansar y saborear un buen filete Angus–, profundos valles, ríos que atraviesan praderas con ovejas pastando y bosques de pino junto a muros de piedras fragmentadas por el tiempo. En los alrededores de Inverness, la capital de las Tierras Altas, se encuentra Culloden, una solitaria meseta donde tuvo lugar la última batalla librada en suelo británico que acabó con el sistema de clanes en el siglo XVIII y que también aparece en las novelas.

Castillo de Doune en Escocia.
El castillo de Doune también sirvió de localización para la película ‘Los caballeros de las mesa cuadrada’.

Al lado de Inverness, surge una mítica extensión que contiene más agua que todos los lagos de Inglaterra y Gales juntos: el lago Ness. En las novelas de ‘Outlander’, Claire y Frank toman un crucero para visitarlo –algo que se puede hacer en la actualidad–, y en su vida del siglo XVIII, Claire conoce al caballo de agua, una fantástica criatura que surge del lago. También en las Tierras Altas se encuentra Highland Folk Museum, un museo al aire libre que reproduce la vida en el siglo XVIII y que sirvió para recrear escenas de época en la serie, como las de la aldea del clan MacKenzie y sus alrededores.

Antes de finalizar en Glasgow, se pasa por el valle de Glencoe, cuyas montañas, ríos y cascadas protagonizan los créditos iniciales de la serie. Desde allí –en menos de dos horas– se alcanzan las ruinas del castillo de Doune, que en la serie es el famoso castillo de Leoch, hogar del clan MacKenzie al que pertenece Jamie y escenario de múltiples tramas durante la primera temporada. Entre sus gruesos muros es fácil imaginar los gritos de los rebeldes escoceses, el romance de Claire y Jamie, o las intrigas entre clanes. Otra manera de viajar en el tiempo, pero sin cambiar de año.

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