>>>Seis lugares para hacerse un selfie en Japón

Seis lugares para hacerse un selfie en Japón

Naturaleza exuberante, encuentros inesperados y mucho color. Estos paisajes son tan fotogénicos que tienes que compartirlos con el mundo, o como mínimo con tus followers. El postureo está más que permitido.
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apón no es solo Tokio. A veces, las luces de la ciudad más poblada del mundo eclipsan la otra cara del país nipón, la de los bosques de bambú y los monos que se dan baños de vapor en la nieve. Pero para eso estamos nosotros. Te descubrimos los rincones que no debes perderte en el país de las 4.000 islas.

Hitachi Seaside Park
Campos monocromáticos en Hitachi Seaside Park

Una alfombra de flores cubre casi por completo las 350 hectáreas de las que consta este parque estatal en la ciudad de Hitachinaka. Antes de visitarlo, conviene consultar su calendario, que adelanta de qué color estará el parque en función del mes. En la foto, las nemophilas, que tiñen sus colinas de azul entre abril y mayo. En total, más de cuatro millones y medio de flores que anuncian la llegada de la primavera en este oasis de la costa este japonesa.

Mono de Jigokudani
Los monos frioleros de Jigokudani

Los macacos japoneses son los primates que más al norte viven y, aunque su abundante pelaje le protege del frío (-10 ºC en inverno), no dudan en sumergirse en las fuentes termales del parque nacional de Joshin’etsu Kogen para entrar en calor. El valle donde se puede observar a más de 250 ‘monos de nieve’ se encuentra a unos 850 metros de altitud, cerca de Nagano. Es conocido como el valle del infierno (Jigokudani) por el humo que emana de sus aguas, a unos 35 grados de temperatura a pesar del paisaje nevado que las rodea.

Shirakawa-go
Los pueblos ‘hobbit’ japoneses

Las aldeas tradicionales de Shirakawa-go y Gokayama parecen sacadas de ‘El señor de los anillos’, pero son historia viva de Japón. Se encuentran aisladas entre montañas y arrozales, y la Unesco las incluyó en su lista de Patrimonio de la Humanidad en 1995. Destacan por sus casas de madera y paja construidas en estilo ‘gassho-zukuri’, único en el país. Apenas han cambiado y siguen reservando su último piso a la cría de gusanos de seda, de la que viven desde tiempos ancestrales.

Shiroyone Senmaida
Terrazas de arroz y luces en Shiroyone Senmaida

Los más de mil arrozales de Shiroyone (Wajima City) se iluminan cada año durante el Senmaida Light Up. Cerca de 21.000 lucecitas LED solares cubren estos cultivos de arroz escalonados a lo largo de una ladera con vistas al mar. Decenas de voluntarios colocan las mini-bombillas, que se encenderán todas las noches desde mediados de octubre hasta mediados de marzo. De abril a septiembre, los granjeros locales cosechan el arroz de forma manual, ya que el tamaño desigual de las terrazas no permite utilizar ningún tipo de máquina. Para finales de septiembre ya estará todo recogido, justo a tiempo para volver a iluminarse.

Fushimi Inari
Foto: Pawel Nolbert/Unsplash
Fushimi Inari: todo al rojo

En los alrededores de Kioto se encuentra este santuario sintoísta, uno de los más importantes (y más fotogénicos) de Japón. Cerca de mil pórticos de color rojizo suben por el monte Inari formando una especie de pasadizo que se extiende por cuatro kilómetros. Se les conoce como ‘torii’ y han sido donados por los fieles, generalmente comerciantes, que ponen sus nombres en él para que el dios Inari les ayude en sus negocios.

Bosque de bambú Arashiyama
Foto: Walter Mario Stein
Baño de bosque y de ‘postureo’

El camino flanqueado por gigantescos bambús en Arashiyama invita a perderse, a darse un baño de bosque o a hacerse fotos ‘espontáneas’ de espaldas durante horas. Situado en el extremo oeste de Kioto, este santuario de color verde fue el destino favorito de la corte imperial hasta finales del siglo XII.

La visita a Arashiyama se puede completar con una romántica ruta escénica entre montañas a bordo del tren Sagano y sus coquetos vagones con un punto ‘vintage’. Carne fresca para Instagram, sobre todo durante el ‘sakura’, con la llegada de la primavera y la ‘explosión’ de los cerezos en flor.

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