>>>Salzburgo: donde el pasado se encuentra con el futuro
Foto: ©Tourismus Salzburg

Salzburgo: donde el pasado se encuentra con el futuro

La caligrafía de Mozart se proyecta en luces de neón y el arte contemporáneo se cuela en el casco histórico. Así fue, es y será la capital artística de Austria.
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alzburgo no (solo) vive de su historia, aunque podría. Sus calles laberínticas, con carteles forjados y tabernas tradicionales son capaces de hacernos viajar al pasado solo paseando por el casco antiguo. Uno casi puede escuchar al joven Mozart ensayando con su violín en el número 9 de la calle Getreidegasse, la casa donde nació, ahora convertida en museo. O sentirse como uno de los príncipes-arzobispos que gobernaron la ciudad durante más de un siglo, disfrutando de los Juegos del Agua del palacio de Hellbrunn. Éste fue un capricho de uno de ellos, Markus Sittikus, que consiguió levantar uno de los edificios más mágicos del Renacimiento tardío en tan solo tres años. Los jardines incluyen fuentes animadas, cuevas misteriosas y un teatro mecánico, toda una proeza para la época.

La vida arquitectónica de Salzburgo se remonta a la Edad Media, aunque comprende una mezcla de estilos que incluyen desde la barroca catedral a las catacumbas paleocristianas de San Pedro, excavadas directamente en la montaña de Mönchsberg. Junto a ellas se encuentra el cementerio, uno de los más bellos y antiguos del mundo, donde está enterrada ‘Nannerl’, la hermana de Mozart.

El casco histórico de Salzburgo es Patrimonio de la Humanidad según la Unesco.
Foto: ©Tourismus Salzburg

Perder la noción del tiempo con Marina Abramovic

No dejes de participar en la obra interactiva de la célebre artista serbia Marina Abramovic, parte del Paseo del Arte Moderno, junto a una de las puertas de la ciudad antigua. Invita a capturar el ‘espíritu de Mozart’ sentándose en una silla metálica junto al río Salzach. Las instrucciones para conseguirlo son “cerrar los ojos, olvidarse de uno mismo y perder la noción del tiempo”.

Pero no todo son recuerdos y referencias históricas. Entre edificios barrocos e iglesias centenarias asoman obras de arte contemporáneo, galerías, museos de escultura al aire libre e intervenciones artísticas en las fachadas de sus palacios. Los nuevos mecenas son la colección Internacional Würth, la Fundación de Salzburgo o la Fundación Internacional Mozarteum, que toman el relevo de los príncipes-arzobispos para llenar la ciudad de arte.

 

La iniciativa más conocida es el Paseo del Arte Moderno, que comenzó en 2002 y que ha modelado el aspecto de la ciudad durante más de quince años con obras como ‘Gurken’, de Erwin Wurm, con cinco pepinillos gigantes en Wilhelm-Furtwängler-Garten, o ‘Esfera’ del artista alemán Stephan Balkenhol. Esta última es una de las más fotografiadas por su tamaño y su ubicación: una gigantesca bola dorada con un hombre que mira al infinito en Kapitelplatz, con la fortaleza de Hohensalzburg de fondo. Otras, como ‘Number in the Woods’ o ‘Sky-Space’ salen del centro histórico para perderse por los bosques que rodean Mönchsberg, la primera en forma de números luminosos –la sucesión de Fibonacci– y la segunda como una ventana al cielo austríaco que cambia de color según la hora del día.

‘Numbers in the Woods’, Walk of Modern Art, Salzburg
El artista italiano Mario Merz eligió los bosques de Mönchsberg para su obra.
Foto: ©Tourismus Salzburg

La montaña de Mönchsberg se ha convertido en uno de los ejes imprescindibles de la actualidad cultural en Salzburgo, pues en ella se sitúa una de las localizaciones del Museo de Arte Moderno de la ciudad. Además de visitar las últimas exposiciones, en este museo se puede disfrutar de una de las mejores vistas de Salzburgo y de los platos de diseño de su restaurante, m32.
Y es que el plano artístico no ha sido el único en actualizarse. La oferta gastronómica y musical de Salzburgo también ha aprendido a fusionar el pasado y el futuro, y lo demuestra con propuestas como el festival Jazz & The City, que acerca este género a la capital mundial de la música clásica, o con la reinterpretación del tradicional ‘schnitzel’ (escalope) que el chef Markus Mayr prepara en el restaurante Schloss Mönchstein. El complejo Sternbräu, una institución en la ciudad desde 1542, también ha modernizado el concepto de taberna con la creación de un espacio con diferentes ambientes que van desde el restaurante con comida típica hasta un estiloso ‘lounge’ donde degustar un menú de tapas.

International Mozarteum Foundation
La Fundación Internacional Mozarteum fue fundada por los habitantes de Salzburgo en 1842.
Foto: ©Tourismus Salzburg

En Salzburgo los contrastes se convierten en oportunidades para incorporar el pasado al futuro y viceversa. El ejemplo más claro es ‘Mozartitat’, de Sylvie Fleury, que corona el edificio principal de la Fundación Internacional Mozarteum con una frase del puño y letra de Mozart y moldeada en luces de neón: “Me gustaría tener todo lo que es bueno, real y bello”. Si existe, seguro que lo puedes encontrar en el Salzburgo de ayer, de hoy o de mañana.

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