>>>Rock, niños y festivales: la mezcla posible
Foto: Zippy Lomax

Rock, niños y festivales: la mezcla posible

¿Qué haces con tus hijos si quieres ir a un festival de música? Pues llevártelos. Estos multitudinarios eventos reivindican espacios para toda la familia. Vamos de gira por los festivales ‘kid-friendly’.
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u hijo podrá dormir en una ciudad donde el ruido nunca se detiene? Es una de las preguntas de la ‘Guía de supervivencias para familias’ que ofrece el festival Burning man (California), uno de los grandes acontecimientos musicales que llenan la agenda de primavera a verano y que se han convertido en algo más que música. Son fiestas culturales para viajeros hambrientos de nuevas experiencias donde los cochecitos y arneses para bebés se han hecho tan comunes como los tatuajes rápidos.

La nuevas generaciones de padres parecen menos dispuestas a cambiar radicalmente sus vidas tras tener un hijo. Armados con auriculares bloqueadores de ruido, protector solar, agua, sombreros, gafas de sol, repelente de insectos y bocadillos, estos padres que se pasaron los años 90 asistiendo a festivales de rock, reclaman ahora espacio para vivir la experiencia en familia. La pasada edición del festival Coachella tuvo más de 1.000 publicaciones en Instagram con el hashtag #coachellababy. Entre los asistentes a este macro evento cultural en Indio (California), es habitual ver músicos, bloggers de moda, foodies, celebrities… y cada vez más familias con niños.

Espacio Minimúsica en Primavera Sound.
Minimúsica cuenta con artistas que adaptan su repertorio al público infantil.
Foto: Minimusica Atmosphere/ minimusica.tv

Mini bandas que sí molan

Los nuevos músicos infantiles traen sonidos indies con letras divertidas. Muchos son padres que han querido ofrecer contenido de calidad musical a sus hijos. Entre ellos, Rolf & Flor, Recess Monkey o Elizabeth Mitchell, con una nominación a un Grammy con su álbum ‘Little Seed: Canciones para niños’.

Los organizadores del festival se han percatado y están creando zonas especiales para las familias y espacios donde los niños pueden jugar, explorar y descansar. Festivales que ya se venden como “una experiencia musical global para toda la familia”. Es el caso de Joshua Tree o Symbiosis, ambos dentro de la implacable oferta festivalera de la costa oeste, en California. En estos encuentros la música es solo una parte, los niños disfrutan de actividades como circos, paseos por la naturaleza, talleres o teatro de títeres.

 

En mitad del desierto Black Rock en Nevada, tiene lugar “el experimento de autoexpresión y autosuficiencia radical” Burning Man, un festival musical y artístico conocido por sus fiestas extravagantes y por contar entre sus asistentes con multimillonarios de Silicon Valley. Con temperaturas que rondan los 50 grados, acudir al Burning Man con niños es todo un desafío. Según los ‘burner’ más experimentados, los niños son los mejores alumnos en este festival, que cuenta con un grupo llamado ‘The Black Rock Scout’, donde conceden insignias de astronomía y expresión artística.

Niña en hombros en festival Lollapalooza.
‘Silent Headphone Concert’, en Kidzapalooza, es un área donde los niños pueden ‘bailar’ con los graduados del Berklee College of Music.
Foto: Perry's by Maclay Heriot/lollapalooza.com

Con nombre propio desde hace unos cuantos años se celebra Kidzfield, dentro de Glastonbury, el icónico festival del Reino Unido, un país con una tradición festivalera muy arraigada. El encuentro musical más masificado y lluvioso, donde las botas de agua forman parte obligada de los ‘outfits’, cuenta con un gran espacio donde los más pequeños pueden aprender a ser DJs, escribir letras de canciones, escalar o construir un robot. El internacional Lollapalooza, original de Chicago, y con ediciones en Brasil, Chile, Argentina y Berlín tiene también su propia versión infantil, Kidzapalooza, que ofrece conciertos, talleres de percusión, concursos de baile o peluquería para ‘pequeñas estrellas de rock’.

En Barcelona, Primavera Sound, uno de los grandes de la escena musical independiente, incorporó en 2007 Minimúsica. Un área de contenidos dirigido a familias con servicio gratuito de ludoteca con monitores, ‘babycare’, espacio adaptado para la lactancia y entrega de cascos protectores de oídos.

Sin salir de Barcelona, la vanguardia electrónica se adapta a los pequeños en SonarKids, una propuesta de ocio familiar que une música y tecnología dentro del festival Sónar.

Si bien todos estos cambios en los festivales son una consecuencia natural de nuevas necesidades de los padres asistentes, también son una inversión en las siguientes generaciones. Como dice Zipporah Lomax, fotógrafa de Burning Man desde hace más de 10 años: “A través de la exposición temprana a tales formas revolucionarias de convivencia y creatividad, imagina qué tipo de mundo podrán crear algún día estos niños.”

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