>>Santiago de Chile y Valparaíso
Santiago de Chile y Valparaíso

Ciudades de autor

La capital del país más largo y estrecho del planeta ha renacido varias veces. Cosmopolita y acogedora nos invita a recorrer su memoria y su futuro.
S

antiago ha vencido a su propia naturaleza. Sus rascacielos desafían a una tierra sísmica que la arquitectura y la ingeniería han querido domesticar. Las 62 plantas del edificio más alto de América Latina, la Torre 2 de Costanera Center, que alcanza los 300 metros de altura, se erigen como estandarte de esa lucha. Está ubicado en el barrio financiero, al que han apodado irónicamente “Sanhattan” (acrónimo de Santiago y Manhattan) por el número y la altura de los nuevos edificios.

Parece que la ciudad ha querido ser muchas otras antes de ser lo que es hoy.

La Cordillera de los Andes se dibuja a lo lejos como una gran muralla natural que separa Chile de Argentina. Las magnitudes de los edificios se relativizan frente a las de la naturaleza que nos rodea. A pesar de su extensión, la ciudad se hace más humana e invita a perderse hacia dentro, hacia los barrios que configuran la trama más genuina.

Al recorrer los barrios de Santiago pareciera que la ciudad ha querido ser muchas otras antes de ser lo que es hoy: una urbe imponente donde habita un tercio de la población chilena. Edificios neoclásicos de principios del siglo XIX, que parecen evocar tipologías cercanas a las de los centros históricos de ciudades europeas, conviven con estilos más eclécticos. Las construcciones modernas convocan otros lenguajes arquitectónicos, y la postmodernidad, o la economía de mercado, se impone en muchas de las nuevas edificaciones y barriadas. Junto a todas esas tendencias que se observan en las fachadas, las tramas urbanísticas o los espacios públicos, Santiago ofrece ejemplos exquisitos de lo que se podría denominar una arquitectura de autor. Mathias Klotz, Smiljan Radic, Alejandro Aravena, ganador del premio Pritzker en 2016, Sebastián Irarrázaval o Felipe Assadi, son, entre otros, algunos de los representantes más destacados de una generación de arquitectos que han situado a la arquitectura contemporánea chilena entre las mejores del mundo.

Una arquitectura de Nobel

Alejandro Aravena (Santiago de Chile, 22 de junio de 1967) recibió el Premio Pritzker 2016, considerado el Nobel de Arquitectura. El arquitecto dirige el colectivo Elemental, que tiene su sede en Santiago, y ha sido el director artístico de la XV Bienal de Arquitectura de Venecia en 2016. La filosofía de su estudio es proponer respuestas reales a problemas reales. Por ello, presta una especial atención a proyectos de impacto social e interés público, como las viviendas sociales. Aunque se trata de un reconocimiento individual, el premio manifiesta el potencial de la arquitectura chilena en el mundo.

La renovación constante de Santiago se observa en su centro fundacional, renovado por completo a principios del siglo XX, y que cuenta con una característica muy especial: una red de pasajes comerciales interiores que permiten cruzarlo sin ir por las calles. En el centro, son visitas imprescindibles la Plaza de Armas, la Casa de Gobierno y un conjunto bellísimo de plazas compuesto por la Constitución y la plaza de la Ciudadanía, bajo las cuales se encuentra el Centro Cultural La Moneda, una fantástica obra arquitectónica que acoge eventos culturales y artísticos.

Otro lugar imprescindible del Santiago más contemporáneo es el Barrio Museo, un conjunto que narra en un tramo muy cortito de cuatro o cinco cuadras la historia de Chile en los últimos cien años. En ese conjunto de Barrio Museo está el Museo Nacional de Bellas Artes. El arquitecto francés Émile Jéquier se inspiró en el Petit Palace de París. Todo ello, en el contexto del Parque Forestal, desarrollado para celebrar el primer centenario de la República. Al llegar a la Alameda, la avenida más importante de la ciudad, con casi ocho kilómetros de largo siguiendo el cauce de un brazo secado del río Mapocho, nos encontramos con el Centro Cultural Gabriela Mistral, el GAM. Se construyó en la década de los 70 en un tiempo récord gracias a un sistema colaborativo de voluntarios. Fue sede de la Conferencia Mundial del Comercio y se convirtió en uno de los proyectos estrellas del gobierno de Salvador Allende, que lo destinó a ser un Centro Cultural Metropolitano en honor de la poetisa y premio Nobel Gabriela Mistral. Durante la dictadura, sin embargo, fue sede de varios ministerios, entre ellos el de Defensa. Un incendio en 2006 ofreció la oportunidad de reconstruirlo para que retomara su función original. Hoy, el GAM, simboliza el renacimiento de una vida cultural y artística chilena, que se proyecta hacia el mundo asumiendo su historia y transformándola.

El GAM simboliza el renacimiento de una vida cultural y artística chilena

El Cerro San Cristóbal es el parque metropolitano de Santiago de Chile. No sólo es uno de los parques más grandes del mundo sino que además es un parque balcón. Al estar situado en altura permite contemplar toda la ciudad; incluso otro cerro imprescindible de los que rodean Santiago, el Cerro Santa Lucía al abrigo del cuál, el conquistador Pedro de Valdivia estableció su campamento.

Capital chilena del graffiti

Valparaíso es el paraíso del ‘grafiti’, un museo al aire libre con vistas al mar. En algunos de sus cerros, como Placeres, Alegre, Baron, Cordillera o Concepción, se organizan rutas guiadas para conocer a los distintos autores y estilos de este tipo de arte urbano: de los ‘tags’ a los murales. Las tradicionales fachadas de colores de Valparaíso se han convertido en un lienzo gigante para los aerosoles de pintura. Y no sólo los edificios, cualquier elemento urbano es susceptible de convertirse en ‘grafiti’. Lo que para unos es una sobredosis cromática para otros es un reclamo para vivir la singular experiencia de ‘Valpo’.

Nosotros lo establecemos en el Mercado Central de Santiago, el quinto más importante del mundo. Desde su construcción en 1972, se ha convertido en uno de los atractivos turísticos de la ciudad. En él se pueden probar platos y productos típicamente chilenos, como el picoroco, un crustáceo que sólo se encuentra en la costa de Chile y que, según nos insiste Pancho Rojas, dependiente en uno de los puestos de marisco: “Es mucho más afrodisíaco que el amor”.

Valparaíso. Entre cerros y barcos

A hora y media de Santiago llegamos a Valparaíso, ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 2003. Valparaíso es una ciudad portuaria que siempre se está reconstruyendo. Formada por 45 cerros, cada uno con su nombre y con una característica especial: el cerro Alegre, el que tiene las casas con más variedad de colores; el cerro Placeres, el más visitado por los marineros después de largas travesías; el cerro Concepción, con el mayor número de ‘grafitis’…

Valparaíso tiene la estructura de un teatro romano donde el escenario es el mar. Su arquitectura vertical y ecléctica se fue formando a partir de la disposición del terreno y de los materiales que llegaban de los barcos. Las casas de madera de principios del siglo pasado, por ejemplo, se construían con pino de Oregón y roble americano porque era el lastre que traían los barcos antes de cargarse con los minerales chilenos. Las chapas de metal que recubren la fisonomía de muchos de los edificios también tienen su origen en ese mismo lastre de los barcos. Incluso la variedad de colores de las fachadas que marca la identidad propia de Valparaíso, de ‘Valpo’, como la denominan los locales, se explica a partir de los excedentes de la pintura para los barcos.

Los ascensores y los funiculares para subir a los cerros no son sólo un atractivo turístico, mantienen su función original. Mientras se sube por ellos, se percibe la poesía que envuelve aún la ciudad. También aquí, Pablo Neruda escribió algunos de sus versos más importantes. En su casa La Sebastiana, actualmente abierta a las visitas, donde escrito en tinta verde, el color que prefería el poeta para sus borradores, se puede leer: “Estamos tan al sur que nos estamos cayendo del mapa…”

Direcciones útilesCompartir

Av. Andrés Bello 2425, Providencia
Parque Forestal s/n. Santiago
Calles 21 de Mayo y San Pablo
Av. Virginia Subercaseaux 210
Making of
Otros Passengers 6A
Raquel Tavares
Cantante
“Es la gente la que hace las ciudades”
Leer entrevista >
Liam Aldous
Corresponsal en España de la revista Monocle
“Madrid está a punto de vivir una nueva movida”
Leer entrevista >
Cok Ratih
Bailarina y empresaria
“El arte no puede separarse de la vida”
Leer entrevista >