Estambul
A cámara muy lenta
Estambul
Texto: David López
Fotos: Carlos Luján
Video: Juan Rayos

Encuentra tu propio momento de disfrute en Estambul: un crucero por el Bósforo, un masaje en el hamam o una cena a base de ‘meze’ que termine fumando un narguile.

Ahmed, trabajador del hamam Tarihi Galatasaray situado en el barrio de Beyoglu.

Tarihi Galatasaray Hamamı

Pescador visto desde el interior de la Mezquita de Ortakoy.

Büyük Mecidiye Camii

A

hmed se parece a Omar Sharif y lo sabe. No es la primera vez que se lo dicen. Pero no es su rostro lo que más destaca de él, sino sus manos. Anchas, de dedos enormes y palmas como un mapamundi. Esas manos con las que extiende la toalla blanca sobre nuestra cabeza para secarnos el pelo y el rostro, marcando con sus yemas el contorno de la cara durante largos segundos en los que uno cierra los ojos y se rinde y se deja hacer. Después retira la toalla, da una fuerte palmada en el hombro y sonríe. Uno está listo entonces para regresar al mundo. O para salir por primera vez a él, porque resulta imposible no sentirse como un niño recién acunado.

En Turquía tienen una palabra para definir esos momentos en los que uno se dedica a sí mismo: ‘keyif’.

Ahmed trabaja en el hamam Tarihi Galatasaray de Estambul, en el barrio de Beyoglu. Es la cuarta generación de una familia empleada en unos tradicionales baños turcos. Aunque se lamenta con una mueca de que sus hijos no sigan el oficio. Un hombre acostumbrado a vivir entre mármoles a casi 50 grados donde sus clientes sudan y se relajan. Mientras fuera Estambul, con sus 15 millones de habitantes, con sus coches perpetuos, con su historia en presente continuo, sigue su curso.

Vista del Bósforo y Puente Gálata desde el Mimar Sinan Teras Cafe.

Mimar Sinan Teras Café

Desayuno típico en el Van Kahvalti Evi.

Van Kahvalti Evi

Ocho horas para desayunar

En el barrio de Cihangir se desayuna hasta las cinco de la tarde. En esta zona bohemia, de gente del cine y la televisión, de jóvenes que trabajan durante la noche estambulita, las convenciones sociales no existen. Quienes han pasado la noche de copas alivian sus resacas en los cafés junto a la mezquita de Firuz. Quienes necesitan cargar las baterías lo hacen ante la docena de platos de Van Kahvalti Evi, un referente en la ciudad. Dos horas de desayuno turco (memorable su bollo ‘keze’ con la crema de leche ‘kaymak’) y charla para revivir cuando vuelva a caer el sol.

Yerebatan Sarnici (Cisterna Basílica)

Yerebatan Sarnici

En Turquía tienen una palabra para definir esos momentos en los que uno se dedica a sí mismo: ‘keyif’. No le busquen traducción, porque no la tiene. Resulta complicado incluso definirla. ‘Keyif’ es serenidad, relajación, éxtasis incluso. Disfrutar de un momento que puede alargarse durante horas en el que solo se piensa en primera persona. Hacer ‘keyif’ es tomarse un café solitario tras salir de trabajar o fumarse un narguile y expulsar el humo como si se espantaran los fantasmas interiores. Es organizar con amigos una cena interminable de ‘meze’ (las tapas turcas) y raki (el licor de anís tradicional), en la que se acabará siempre hablando de política y arreglando el mundo. O es, simplemente, sentarse en un barco y ver pasar las orillas del Bósforo. La única condición es disfrutar y olvidar que fuera, como sucede entre las manos de Ahmed, la Tierra continúa girando.

İstanbul

İstanbul

Modern Sanat Restaurant İstanbul Müzesi

Modern Sanat İstanbul Müzesi

Ayasofya

Kapalıçarşı

Nardis Jazz Club

Yeni Cami

Estambul también es un destino de ‘keyif’. Aunque quizá resulte paradójico. Para el visitante es un destino de contrastes, desde la Estambul más moderna y nocturna de Beyoglu y Taksim a la más tradicional del histórico Sultanahmet. Sus habitantes se quejan de que esta ciudad, la más grande y famosa del país, ha crecido muy rápido en las últimas dos décadas. Para los locales, es un territorio de prisas y coches, una ciudad que nunca descansa.

Restaurante y bar de copas 360.

360 İstanbul Restaurant

Centro comercial Zorlu.

Zorlu Center

Pero Estambul, antes Bizancio y Constantinopla, antigua capital de los imperios romanos y otomanos, esconde esa cara a los viajeros. Cada uno puede escoger con qué se queda. Los hay, sobre todo árabes, hombres y mujeres, que acuden buscando a sus cotizados (y baratos) cirujanos estéticos para cambiarse narices, retocarse pómulos o ponerse pelo. También quienes llegan buscando esa ciudad histórica de las mezquitas, los bazares abarrotados y sus tés. Luego están los que huyen del pasado y se zambullen en la ciudad más moderna, la que bulle de madrugada en discotecas, clubes y restaurantes en azoteas o en centros comerciales de lujo.

Direcciones útiles

Sultanahmet Mh., Ayasofya Meydanı, Fatih
Beyazıt Mh.
Fetva Yokuşu, No 34, Fatih
Mısır Çarşısı  No.: 92 Eminönü
At Meydanı No:7, 34122 Fatih
Kuloğlu Mh.,34433
Alemdar Mh., Yerebatan Cd. 1/3
Jóvenes fumando narguile en el Mimar Sinan Teras Cafe.

Mimar Sinan Teras Café

Memet Öztekin en su taller de reparación de gramófonos en el corazón del Gran Bazar.

Memet Öztekin

El oasis de Memet

Al otro lado del cristal bulle el Gran Bazar de Estambul. Sus 4.000 tiendas, sus 10.000 empleados, sus miles de turistas y visitantes locales. A este lado, canta Edith Piaf mientras Memet Öztekin, de 72 años, que lleva seis décadas rodeado de los gramófonos que repara y cuida con pulso de cirujano, fuma, baja la vista al suelo y escucha. Su tienda, Baba Gramophon, es un oasis en el bazar, en el ruido, en el incesante regateo y en el reino de los ‘smartphones’. Su historia y las de sus gramófonos, la fotografía perfecta del ‘keyif’ más puro como estilo de vida.

“Aquí todos los tópicos se cumplen. Desde el caos al choque de dos mundos, de Occidente y Oriente”, nos confirma la periodista Ece Üner, nuestra Passenger6A en Estambul. ¿Cómo hacer ‘keyif’ entonces? Lo saben hacer los jóvenes que fuman narguile en el café Mimar Sinan, junto a la mezquita de Suleiman, donde la ciudad a los pies se percibe como un decorado de película de Baz Luhrmann. También, los que beben cócteles de colores en las terrazas de bares como el 360 en Taksim. ‘Keyif’ son las terrazas de Ortakoy y Bebek, en la orilla oeste, de cafés y pescadores. O la noche en la que uno huye a partes iguales de las llamadas al rezo y de la música electrónica y se sumerge en el jazz de salas como Nardis, junto a la torre de Gálata, hasta entrada la madrugada.

O los días que se prolongan apacibles a cubierto en museos como el de Arte Moderno, con grandes ventanales que parecen fotografías vivas del Bósforo. Ajenos al ajetreo de la ciudad en Eminönü, la plaza-corazón de la vieja ciudad por donde pasan todos a la carrera, uno puede detenerse a comer castañas, maíz o bocadillos de sardinas. Lugares donde apearse del mundo. Y si al final a uno lo engulle el ritmo de la ciudad, siempre quedan manos como las Ahmed. Enormes y capaces de sujetarle a uno la cabeza con firmeza, como si detuviese el planeta con mimo para que nada ni nadie se cayese de la maqueta.

Torre de Gálata.

Galata Kulesi

separator-related
arrow-related

+ Pasajeros + Destinos

01_003_MG_4853

Kiren Jogi

Actriz y productora
Londres
017a

Virgilio Martínez

Chef y empresario
Lima
2

Malik J. Fernando

Sri Lanka
EceUnerPortada

Ece Üner

Presentadora de TV
Estambul
Liam-Aldous-Madrid

Liam Aldous

Corresponsal en España de la revista Monocle
Madrid
entrevistaweb

Paolo Fanale

Cantante de ópera
Munich
separator-related
arrow-related

Artículos relacionados

  • Esta web inserta cookies propias para facilitar tu navegación y de terceros derivadas de su uso en nuestra web, de medios sociales, así como para mejorar la usabilidad y temática de la misma con Google Analytics. Los datos personales no son consultados. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aqui.

    Revista Passenger 6A

    Recibe nuestra revista mensual

    ¿Qué destinos Passenger te gustaría descubrir en el futuro?

    ¡Muchas gracias por su contribución!

    ?>