>>>Raíles de cinco estrellas

Raíles de cinco estrellas

Nunca ha sido tan obvio: lo que importa no es llegar sino el camino recorrido. Más aún si te llevamos en los trenes más exclusivos del mundo.
U
nas vacaciones en tren, en pleno siglo XXI, suponen realizar dos viajes; uno al destino y otro al pasado. Los trenes de vapor del siglo XIX permitieron viajar por primera vez en condiciones seguras. Una época en la que trasladarse de un sitio a otro se traducía en una aventura épica donde solo unos pocos afortunados podían hacerlo con clase. Algunos de esos trenes permiten hoy a los pasajeros revivir con cierta nostalgia el romanticismo, el glamour gatsbiano y el inconfundible rugido de la locomotora.
Rovos Rail pasa a menos de 300 metros de las cataratas Victoria, la caída de agua más caudalosa del mundo.

Descanso absoluto

El Transcantábrico respeta hasta tal punto el descanso de sus viajeros que se detiene por la noche. De esta forma el traqueteo del tren no perturba el sueño de los pasajeros.

Un mirador en movimiento – Rovos Rail (Sudáfrica)
Conocido como el ‘orgullo de África’, el tren cuenta con coches del siglo XIX completamente reformados para recorrer Sudáfrica, Zimbabwe, Zambia y Tanzania. Ofrece la oportunidad de contemplar, durante el recorrido de Pretoria a Ciudad del Cabo, desde el Serengeti a las Cataratas Victoria. Alojarse en sus suites reales hace revivir la opulencia de los años 20. Un espacio de 16 metros cuadrados, con salón y cuarto de baño con bañera. Mantén un ojo en la sabana mientras comes un plato de caza en el restaurante Victoria si no quieres perderte a leopardos, rinocerontes y elefantes en su hábitat natural.
De punta a punta – The Ghan (Australia)
Con uno de los trayectos más largos del mundo, este tren recorre Australia de sur a norte, desde la ciudad de Adelaida hasta Darwin. Un recorrido que sigue la ruta original del británico John McDouall Stuart, el explorador más famoso del continente australiano. 2.979 kilómetros en 48 horas de viaje atravesando los desiertos Simpson y Victoria, la cordillera Macdonnell, Alice Springs y el pequeño pueblo de Coober Pedy, donde la mayoría de sus habitantes viven bajo tierra. El servicio Platinum ofrece unas vacaciones de lujo, con amplias habitaciones y servicio de desayuno en cabina.
Las Suite Gran Lujo del tren Transcantábrico están decoradas con madera y cuentan con baño privado.

Más allá del tren

El servicio GoldLeaf del Rocky Mountainer eleva la experiencia y ofrece un servicio de lujo en el tren durante el día y alojamiento por la noche en los mejores hoteles de la ruta. También se puede combinar el viaje con un crucero hacia regiones como Alaska.

Viaje al santuario peruano – Belmond Hiram Bingham (Perú)
Este tren, que lleva el nombre del explorador estadounidense Hiram Bingham, alcanza la estación de Aguas Caliente, la más cercana a la cima de Machu Picchu. Los pasajeros conocen los andes peruanos a bordo de sus vagones, inspirados en los Pullman de los años veinte. Hay muchas maneras de aprovechar el trayecto: disfruta de un ‘brunch’ en el coche comedor, aprende a hacer un pisco sour de la mano del barman, vive la música peruana en directo en el bar, o contempla el paisaje en el coche observatorio, al aire libre.
En el Rocky Mountainer la naturaleza se disfruta en su vagón con cúpula de cristal.
El aire más puro – Rocky Mountaineer (Canadá)
El tren Rocky Mountaineer atraviesa las montañas rocosas de Canadá. Su recorrido alcanza lugares a los que no es posible acceder en coche a través de los legendarios túneles en espiral, fabricados con explosivos en el paso Kicking Horse. Prueba los apreciados vinos del Valle de Okanagan siempre atento al paisaje, ya que es común ver osos pardos y águilas reales. El tren utiliza los recorridos del Ferrocarril Nacional Canadiense y conecta Vancouver con Jasper, Banff y Calgary. Dispone de seis rutas, algunas circulares con salida y llegada a Vancouver, y otras lineales desde la misma ciudad.
Un crucero gastronómico – Transcantábrico Gran Lujo (España)
Los viajeros recorren la costa Cantábrica de España a bordo de coches originales de 1923, joyas del patrimonio histórico-ferroviario. Las ciudades en las que se detiene son la oportunidad ideal para conocer la gastronomía típica de la zona, considerada de las mejores de Europa por la calidad de sus profesionales y materias primas. Un recorrido por la identidad gastronómica de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, en el que platos tradicionales como la fabada, el cocido montañés, el marisco, los pescados al horno, y postres como los frixuelos y la tarta de Mondoñedo, son los protagonistas.

Artículos relacionados

Cruza en tren el puente sobre el río Kwai

Una famosa película dirigida por David Lean hizo universal el puente de Tailandia con el origen más trágico.

Donde Brasil no suena a samba

En las cataratas de Iguazú solo se escucha el estruendo de sus 275 colosales chorros de agua cayendo a más...

Bucea entre dos continentes

Las aguas más cristalinas del mundo provienen de un glaciar y fluyen entre dos placas tectónicas. Sus peculiaridades y su...

Viajar desde el sofá

Google Street View nos acerca a los lugares más recónditos del planeta a través de la pantalla, y sin moverte...