>>>Omán, el desconocido vecino de los Emiratos Árabes

Omán, el desconocido vecino de los Emiratos Árabes

Entre el desierto y el mar. Entre lo antiguo y lo moderno. Lugar de contrastes, el país de Simbad el Marino esconde la verdadera Arabia.
E

s el secreto mejor guardado de la Península Arábiga. Le resulta fácil pasar desapercibido con vecinos con afán de protagonismo como Dubái y Abu Dabi. Pero Omán, aún sin sucumbir ante las masas de turistas, es un auténtico lugar de contrastes que merece la pena conocer. Contrastes entre su rápida evolución y sus tradiciones conservadas; entre su extenso desierto y sus oasis de agua cristalina.

Situado en el extremo sudeste de la península, este sultanato limita con Emiratos Árabes Unidos al noroeste, con Arabia Saudita al oeste y con Yemen al suroeste. Es considerado como la “verdadera Arabia” porque su cultura y sus tradiciones se han respetado y conservado como en ningún otro país de esta zona. Durante buena parte del siglo XX sufrió un gran aislamiento, con fronteras cerradas y comercio exterior limitado a los negocios con los ingleses. Todo cambió en 1970, cuando el Sultán Qaboos accedió al trono, acabó con ese ostracismo y empezó a gestionar la mayor fuente de riqueza del país: los yacimientos de gas y petróleo.

Al Hajar.
La mejor época para viajar es de septiembre a mayo.

Incienso, el oro omaní

Omán es tierra de perfumes y de incienso. Como importante puerto comercial que fue, por aquí transcurrían las rutas del incienso camino a la India. Hoy se siguen cultivando sus árboles que impregnan de ese característico aroma a todo el sultanato.

Un ejemplo de esa prosperidad es su capital, Mascate. Bañada por el Índico, ha evolucionado en cuatro décadas lo que otros países han experimentado en siglos. Pero sus casas blancas siguen siendo la postal que mejor representa a la ciudad. La Gran Mezquita del Sultán Qaboos, que se construyó para celebrar sus 30 años en el poder, es visita imprescindible. Arquitectura islámica moderna en la que contrasta un exterior simple y depurado con un interior mucho más recargado. De récord son su alfombra de 70×60 metros y su lámpara de ocho toneladas de peso.

 

Mucho más antiguo es el Fuerte de Nizwa, uno de los monumentos más famosos de Omán. Construido en el siglo XVII, su imagen más icónica es su torre de 30 metros de altura y 110 de circunferencia (la mayor de toda la Península Arábiga). La cúpula de la mezquita, azul y plateada, y el palmeral completan la estampa de la que fuera capital del país durante un milenio y hoy, segunda ciudad más visitada del sultanato.

Bimmah Sinkhole.
Una leyenda cuenta que fue un meteorito el que causó el hoyo de Bimmah.
Foto: Katerina Radvanska on Unsplash

A poca distancia de Mascate se encuentran varios ‘wadis’ (cañones), auténticos oasis en el desierto omaní, y destino primordial de los turistas. Tras una hora de viaje por carretera se llega a Wadi Shab, con altas paredes de piedra que esconden piscinas que se comunican entre sí y en las que es posible bañarse (tras haber escalado hasta ellas). Más al sur, a unas tres horas de la capital, se encuentra Wadi Tiwi, conocido como el “wadi de las nueve aldeas”. Una oportunidad perfecta para los amantes del trekking.

Pero si hay un lugar en Omán que responda a la perfección a la definición de oasis ese es Bimmah Sinkhole. Muy cerca de la costa, y a medio camino entre Mascate y Wadi Tiwi, está considerado como uno de los sumideros más bellos del planeta. Con unos cuarenta metros de diámetro y de agua turquesa, el origen de este paraíso –en el que está permitido el baño– es todo un misterio.

Bimmah es parada habitual para quienes emprenden viaje de Mascate hacia Sur, en la región de Ash Sharqiyah. La ciudad de origen de Simbad el Marino lo tiene todo: fuertes, playas y un importante legado marítimo gracias a los ‘dhows’ que allí se construían. En estos barcos navegaba Simbad en ‘Las mil y una noches’, y los omanís que colonizaron Zanzíbar en el siglo XVII. Una época tan próspera como la de ahora.

Artículos relacionados

Descubre el norte de Argentina en siete colores

Cuentan las leyendas que los niños de Purmamarca, aburridos del monocromatismo del cerro, pasaron siete noches coloreándolo. Hoy es uno...

Si quieres pintar como Monet, viaja

Un recorrido por algunos de los escenarios que inspiraron los cuadros de los pintores más famosos: París, Monte Fuji, Holanda…

Lalibela: la Jerusalén etíope

En las montañas de Lasta se esconde la ciudad monástica de Lalibela, cuyos templos fueron esculpidos en la roca volcánica...

Genipabu: un espectáculo irrepetible

Puedes ir todas las veces que quieras pero nunca será lo mismo…porque las dunas de este oasis cambian cada día...