>>>En el Olimpo siguen la dieta mediterránea
Foto: Milada Vigerova

En el Olimpo siguen la dieta mediterránea

La gastronomía de Creta es un regalo de los dioses: aceite de oliva, vino y un recetario sencillo y sabroso basado en la dieta que nos hace más felices.
C

uando los ancianos cretenses hablan del olivo dicen que “hasta sentarte a su sombra te hace bien”. Lo saben por experiencia. El olivo ha estado presente en la vida de Creta durante más de 3.500 años y los frescos y jarrones encontrados en el yacimiento arqueológico de Zakros lo demuestran. Es mucho más que un árbol, es un símbolo. El emblema de una dieta y un estilo de vida que les ha valido el reconocimiento mundial no solo por parte de ‘foodies’ y expertos culinarios, también de la medicina.

En los años 50 y 60, científicos, nutricionistas y médicos de diferentes disciplinas viajaron a esta isla, la más grande de Grecia, para estudiar los hábitos alimentarios de su población. Era una de las más longevas del mundo y querían descubrir por qué. Una de las razones se escondía entre los más de 35 millones de olivos que cubren el 65% del terreno cultivable de la isla. Distintas investigaciones han demostrado que el aceite de oliva crudo es bueno para la salud, favorece la longevidad y contribuye a aumentar el colesterol bueno (HDL), lo que ayuda a prevenir las enfermedades del corazón.

Ensalada griega de tomate y queso con aceite de oliva
‘The Seven Countries Study’ fue el primer estudio en investigar sobre la dieta mediterránea en Creta, Italia y Croacia. La griega era la que más aceite de oliva contenía.

Maridaje mediterráneo

“Una buena comida no sirve de nada sin un buen vino”, y aunque les ha costado conseguir el reconocimiento que se merecían, los vinos cretenses viven hoy un momento dorado. La isla se ha convertido en un nuevo destino enoturístico, con rutas del vino y festivales especializados. Toda la información, en www.winesofcrete.gr

Los estudios confirmaron lo que los cretenses ya sabían, que su gastronomía era un ejemplo para el mundo. Pero el secreto no está solo en la alimentación, afirman desde la Oficina de Turismo, también es importante la filosofía que la acompaña. Valores como la familia, la hospitalidad y el ejercicio diario que conlleva la vida en el campo también contribuyen a que la dieta de Creta sea considerada una de las más saludables dentro de la dieta mediterránea.

 

Las condiciones climáticas y el especial ecosistema de la isla, considerado una de las más ricos e interesantes de Europa, también ayudan. El sol y la tierra de Creta hacen que el cultivo sea posible durante todo el año y permiten el crecimiento de centenares de hierbas autóctonas que luego se utilizan en los guisos y en el adobo de carnes como el Apaki. Esta carne ahumada macerada durante dos o tres días se ha puesto de moda en la cocina creativa griega como alternativa a los embutidos italianos o españoles. En Piato, un coqueto restaurante frente al mar en la pequeña ciudad de Agios Nikolaos, llevan sirviendo éste y otros platos típicos de la gastronomía cretense más de 35 años. Las recetas apenas han cambiado. Es solo un ejemplo del respeto por la tradición que se respira en Creta, un respeto que ha permitido que los sabores lleguen hasta nuestros días casi inalterados.

Mujer recolectando hierbas aromáticas en Creta
Numerosos estudios relacionan la dieta mediterránea y el estilo de vida de Creta con la longevidad de sus habitantes.

La producción de lácteos como el yogur o el queso también continúa basándose en el conocimiento de hace varios siglos, generado por los pastores de las áreas montañosas de Selino, Apokoronas y Skafia. Prácticamente todos los platos de su cocina llevan queso, desde el Dakos un aperitivo con pan, tomate y aceite de oliva coronado por un queso grumoso de cabra u oveja hasta sus pasteles (pites), tanto dulces como salados. Cuatro de ellos han sido certificados con el sello de Denominación de Origen Protegida.

 

Además, en algunas granjas y ‘lodges’ es posible participar en su preparación. En los últimos años, el agroturismo ha vivido un enorme desarrollo y muchas casas de huéspedes y granjas de la isla han abierto sus puertas a los visitantes para que colaboren en tareas tradicionales como la elaboración del queso, la recolección de hierbas, la cosecha de la uva o la destilación del raki (el licor preferido de los cretenses, también llamado’ tsikoudia’). Un ejemplo es Kouriton House, cerca de la ciudad de Rétino y de las playas de Panormo. Ofrece alojamiento para 23 personas en una típica casa cretense y además de actividades relacionadas con la agricultura y el estilo de vida tradicional, imparte clases de cocina.

Laguna de Balos
Además de su gastronomía, el otro gran atractivo de Creta son sus playas, como la de la laguna de Balos.

La otra manera de adentrarse en el saludable estilo de vida de Creta es comiendo. El mejor sitio para degustar su gastronomía y vivir la auténtica experiencia griega es en sus tabernas. Cuanto más rústicas y sencillas, mejor. No conviene dejarse impresionar por la decoración, lo primordial es que te conquisten por el estómago.

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