>>>Lujo que sabe a vino
The Vines Resort and Spa organiza cenas privadas entre sus viñedos.
Foto: The Vines Resort and Spa

Lujo que sabe a vino

Aterciopelado, armónico, ardiente, herbáceo o con nariz, todos los vinos tienen cabida en estos ‘resorts’ de lujo emplazados en viñedos.
L

os que dicen que el gusto es el más débil de los sentidos no han saboreado un Malbec con un buen asado argentino, el placer afrutado de un Cabernet Sauvignon bajo el sol australiano o un dulce Sauternes con vistas a la campiña francesa. Descubrimos los secretos mejor guardados de las regiones del vino. Los ‘resorts’ y hoteles más exclusivos se esconden entre terroirs y bodegas.

Surf y buen vino – Margaret River (Australia)

Combina viñedos con playas vírgenes, mercados de productores locales con las cuevas del parque nacional de Leeuwin-Naturaliste, y catas de cervezas y quesos artesanales con fondos submarinos exclusivos para practicar snorkel. Así es esta región australiana, que cuenta con más de 200 productores de vino y un clima mediterráneo bañado por la influencia del Índico.

Cape Lodge, un hotel sumergido en Margaret River, ofrece visitas guiadas por las bodegas y cenas con platos de temporada en su restaurante junto al lago. Marida la langosta y la mantequilla de trufa con un buen vino blanco (un Chardonnay de Mantra Wines del 2014, por ejemplo) y disfruta de las vistas.

Garden View Roomm at Cape Lodge
Las habitaciones de Cape Lodge pueden tener vistas a los jardines o al lago.
Foto: Cape Lodge

Una copa de bienestar

Otro paraíso de la vinoterapia se encuentra en Caudalie Marqués de Riscal en Valladolid (España), que cuenta con un spa dentro de su complejo turístico. 1.400 metros cuadrados dedicados al bienestar con tratamientos húmedos y secos basados en la esencia de la uva para revitalizar la piel.

Viñedos con glamour – Napa Valley (Estados Unidos)

 La Ruta 29 y el panorámico Wine Train recorren una región con más de 400 bodegas y una tradición centenaria de dedicación al vino. Napa Valley cuenta con bodegas de referencia como Domaine Chandon, especializada en ‘sparkling wine’ (vino espumoso), Robert Mondavi y Beaulieu Vineyards.

Sobre las colinas del valle se encuentra el complejo Meadowood Napa Valley que sirve como centro de reunión entre productores locales y ‘winemakers’ (enólogos). Un hotel en el que se celebran catas de los principales vinos de la región y conferencias, en un entorno natural único. Su restaurante tiene tres estrellas Michelín y ha sido definido como “la cumbre del vino country-chic”.

 

Tintos con cuerpo – Ribera del Duero (España)

 Ya son más de 300 las bodegas que cuentan con la Denominación de Origen de la Ribera del Duero. Destacan sus tintos, producidos con al menos un 75% de la variedad de uva Tempranillo. Los más preciados son los Gran Reserva, con 60 meses de envejecimiento entre barrica y botella y un sabor lleno de matices.

A orillas del río del mismo nombre se encuentra el Abadía Retuerta LeDomaine, un hotel de cinco estrellas integrado en un monasterio románico del siglo XII. Alojarse en el Abadía Retuerta no es solo visitar una de las bodegas más innovadoras y tecnológicamente avanzadas de Europa, también ofrece a sus huéspedes actividades vinculadas a la cultura y la elaboración del vino.

Fachada Abadía Retuerta LeDomaine
El Valle del Duero, con inviernos fríos y veranos ardientes, ofrece las características perfectas para el cultivo de la vid.
Foto: Abadía Retuerta LeDomaine

Personalidad y toques afrutados – Mendoza (Argentina)

 “Quería cocinar con ingredientes argentinos y fuego de leña de la manera en que vi a los gauchos y aborígenes hacerlo cuando crecí en la Patagonia”, confiesa Francis Mallmann, reconocido chef del restaurante Siete Fuegos en The Vines Resort and Spa.

En su bodega se puede degustar un Malbec, el varietal emblemático que posiciona la región de Mendoza como imprescindible para los amantes del vino. En esta zona, a los pies de la cordillera de los Andes, se produce cerca del 70% del vino argentino. Los huéspedes pueden participar del proceso, podando las parras y pisando las uvas para producir vino en su propia barrica.

Edificio diseñado por Frank Gehry
El edificio diseñado por el arquitecto Frank Gehry representa a la perfección el espíritu innovador de Marqués de Riscal.
Foto: Daniel del Castillo

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