>>>Las siete maravillas (subterráneas) del mundo

Las siete maravillas (subterráneas) del mundo

Como Julio Verne, viajamos al ‘centro de la Tierra’ para descubrir algunos de los tesoros mejor guardados por el hombre y la naturaleza.
C

on miles –o incluso millones– de años a sus espaldas, estos secretos subterráneos demuestran que la belleza de la Tierra no siempre es evidente a primera vista. Hay que adentrarse en ella para ver todo lo que esconde: desde fenómenos naturales hasta refugios para ciudades enteras o mausoleos erigidos en honor a reyes.

Salina Turda
Foto: RossHelen Shutterstock.com
1. Salina Turda (Rumanía)

La formación de esta mina en las afueras de Turda (región de Transilvania) data de hace 13 millones de años. Expoliada durante varios siglos, en 1992 se convirtió en destino turístico y en 2009 amplió sus posibilidades gracias a una completa renovación a base de arquitectura futurista. Refugio durante la segunda Guerra Mundial, ahora alberga un centro de haloterapia y spa, mientras que sus salas más grandes se utilizan para conciertos y obras de teatro. Tiene incluso un campo de fútbol para ciegos.

Dambulla
Foto: Alexandra Lande / Shutterstock.com
2. Cuevas de Škocjan (Eslovenia)

En la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1986, científicos de todo el mundo reconocen a esta cueva eslovena como uno de los mayores tesoros naturales del planeta. La entrada a Škocjan se encuentra en la garganta en la que desaparece el río Reka. Este río es el responsable del peculiar ecosistema de la cueva, habitada por varias especies de murciélagos y aves en peligro de extinción. Cuenta con una pasarela –entre estalactitas y estalagmitas– para facilitar la visita.

Cueva de Škocjan
3. Mausoleo de Xian (China)

En 1974 un grupo de campesinos de Xian buscaba agua desesperadamente tras una larga sequía. Empezaron a cavar y se toparon con un tesoro inesperado: una figura de terracota del siglo III a.C. Eso era solo el comienzo: unas 8.000 figuras completaban el mausoleo construido en honor a Zhao Zheng, rey de Qin y primer unificador de China. Cada soldado se esculpió de manera diferente, vestido en función de su rango. Parte de ellos se pueden ver en el Museo de Guerreros y Caballos que se ha ido creando según avanzaban las excavaciones.

Mausoleo de Xian
Foto: Efired / Shutterstock.com
4. Volcán Thrihnukagigur (Islandia)

En las montañas de Blafjoll, a unos 30 minutos en coche de Reikiavik (Islandia), se encuentra el volcán Thrihnukagigur, abierto al público desde el año 2012. Para llegar hasta el cráter, hay que andar unos 40 minutos desde las montañas Bafjoll a través de campos de lava. Una vez allí, se desciende en ascensor (120 metros, ocho minutos) para llegar hasta el interior de la cámara magmática de este volcán que lleva inactivo 4.000 años. No es de extrañar que Julio Verne localizara en esta isla la entrada al centro de la Tierra.

Volcán Thrihnukagigur
5. Dambulla (Sri Lanka)

De todos los complejos de templos bajo tierra de Sri Lanka, el de Dambrulla es el mejor conservado. Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1991, cuenta con 150 estatuas dedicadas a Buda y otras deidades. La mayor de ellas, un Buda tallado, alcanza los 30 metros. Además de las figuras, las cuevas de Dambrulla destacan por sus paredes decoradas como si de pinturas rupestres se tratara. 22 siglos de historia contemplan al que es el mayor reclamo de esta zona de Sri Lanka.

Cueva de los cristales gigantes.
Foto: Paul Williams www.IronAmmonitePhotography.com via Visualhunt / CC BY-NC-SA
6. Cueva de los cristales gigantes (México)

Hasta el descubrimiento de esta cueva mexicana en el año 2000 –permaneció ‘escondida’ medio millón de años–, no se conocían en la Tierra cristales mayores que el tamaño de un hombre. En Naica se ha batido el récord con algunos de más de diez metros. Con temperaturas superiores a los 50 grados, se encuentra 300 metros bajo Tierra y nadie puede permanecer más de 15 minutos en su interior. Las últimas exploraciones han descubierto algún pasadizo que daría acceso a otra cueva similar, pero hasta ahora es totalmente inaccesible.

Foto: Derinkuyu
7. Derinkuyu (Turquía)

En la región turca de Capadocia existen decenas de ciudades subterráneas. El suelo volcánico de esta zona del centro del Turquía hacía que resultara muy fácil excavar para crear pasadizos subterráneos de varios niveles, llegando a crear ciudades como Derinkuyu que servían de refugio en tiempos de Cruzadas. A mediados del siglo XX comenzaron las excavaciones arqueológicas y se descubrió que Derinkuyu alcanzaba los 18 niveles y 250 metros bajo tierra. Tenía, incluso, espacio para el ganado y acceso a agua. Se estima que llegó a albergar a unas 20.000 personas.

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