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La Venecia de la India

Aunque te cueste creerlo, vas a sentir el romanticismo veneciano en la mismísima Udaipur.
La Venecia del Este”, así es como se conoce a esta ciudad del estado de Rajastán (Rajasthan), al norte de la India y a 650 kilómetros de la capital, Delhi. Lo cierto es que destila amor por todas partes, o ciñéndonos a sus características geográficas, por todos los lagos que la rodean. El Pichola, el Fateh Sagar y el Udai Sagar son los que se llevan la mayoría de elogios. El más famoso es el Pichola en cuyas aguas parece flotar el palacio-hotel Taj Lake Palace, uno de los hoteles de lujo más asombrosos del mundo.

La ciudad de los grafitis

La ciudad es todo un museo de arte urbano, y no porque Banksy haya hecho de las suyas (al menos todavía). Las paredes de la ciudad están llenas de coloridos dibujos que reflejan la cultura de la ciudad: elefantes, camellos, princesas y ‘rashputs’, la casta guerrera.

Enamórate al contemplar el City Palace (Palacio de la Ciudad). Se alza sobre una de las colinas que bordean el lago Pichola, y aunque desde lejos parece una mole de color dorado (tiene 250 metros de ancho y 30 de alto), basta acercarse para distinguir el entramado de patios, jardines y estancias decoradas con influencias rajastaníes, mongolas, medievales, europeas e incluso chinas. Muy cerca de aquí se encuentra el templo hinduista de Jagdish, cuya bandera y campana indican que el templo está consagrado y en funcionamiento. Un paseo por su arquitectura permite trasladarse al pasado de la cultura de Udaipur.
Y de levantar la vista a agacharla para no perder detalle de los objetos artesanales que abundan en los distintos bazares y tiendas de la ciudad. La mayoría se encuentran en la calle Lake Palace, la más concurrida, pero nuestro consejo es que te pierdas también por su casco viejo. Aquí está el bazar de Mandi, donde comprar cualquier tipo de especias, el de Bara, centrado en la joyería, y el de Mochiwada, con el típico calzado indio como protagonista.
Udaipur también es famosa por sus jardines. Nuestro favorito es el jardín Saheliyon-Ki-Bari, cuya traducción literal es el “jardín de las doncellas” porque fue construido por el rey Maharana Sangram Singh para las mujeres de la corte. Caminos de arbustos, fuentes, esculturas de mármol y plantas exóticas y locales son los elementos de este lugar de descanso, cuya arquitectura es una de las joyas indiscutibles de la ciudad.
Cuando el sol se pone, es el momento de elegir restaurante. Udaipur ofrece locales perfectos para una cena romántica. Te recomendamos los que están a orillas del lago Pichola, como el restaurante Ambrai, en el que será difícil prestar atención al plato cuando de fondo aparece el majestuoso City Palace iluminado, o el restaurante del hotel Jagat Niwas Palace, situado en su azotea. Es el único lugar del mundo donde se puede disfrutar de su mítico pollo korma con vistas al lago y a los palacios, que poco a poco empiezan a iluminarse.

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