>>>La última frontera (del lujo) en Filipinas
Foto: Apulit Island Resort

La última frontera (del lujo) en Filipinas

Su belleza natural y más de 15.000 kilómetros de costa han atraído a los mejores hoteles, que se instalan en sus islas con una condición: preservar un paisaje cinco estrellas.
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elvas y playas vírgenes, arrecifes de coral Patrimonio de la Humanidad y un río subterráneo que atraviesa algunos de los bosques más importantes de Asia. Palawan es conocida como la última frontera ecológica de Filipinas, pero también podría serlo de la exclusividad y del lujo. Entre visita y visita, los viajeros pueden relajarse en las cómodas hamacas de su hotel o darse un chapuzón en una piscina con vistas a la bahía. El archipiélago está considerado uno de los mejores destinos costeros por National Geographic y la oferta hotelera ha decidido ponerse a la altura.

El Nido Resorts, con cuatro complejos turísticos en el norte de Palawan, es un buen ejemplo de esta tendencia. El gran acierto de estos alojamientos no es (solo) la idílica localización de sus villas, sino su apuesta por la sostenibilidad y el cuidado del entorno. Sus programas de protección de la naturaleza, políticas de conservación de la energía y una planta de tratamiento de aguas que evita que los residuos acaben en el mar le han coronado como el rey del ecolujo en Filipinas. Saben que gran parte de su éxito está en el lugar en que se encuentran y están dispuestos a todo para proteger esa biodiversidad.

Windsurf en Apulit Island, El Nido Resorts
El Nido Resorts ofrece actividades basadas en la naturaleza que son bajas en emisiones de carbono como el windsurf o el kayak.

‘Glamping’ en El Nido

Su luna de miel fueron casi 18 meses viajando por el mundo. El destino les trajo a esta isla, en la que Mark y Camille han abierto The Birdhouse El Nido. Los huéspedes se alojan en un “nido”, una lujosa tienda de campaña con vistas a la bahía de Bacuit y el sonido de los pájaros como banda sonora.

Todos sus hoteles se encuentran en los municipios de El Nido y Taytay. El de Isla Pangulasian ha sido el último en incorporarse a su catálogo. Con 750 metros de arena blanca y un santuario marino justo a su entrada, la conocida como “isla del sol” invita a pasar todo el día al aire libre. En las horas de más calor se puede buscar la sombra en el bosque tropical que tiene a su espalda o tomar un refrigerio en su restaurante a pie de playa. La misma en la que se puede disfrutar de una cena romántica al caer la noche.

 

El ecosantuario de Isla Lagen también ofrece la tranquilidad de una isla privada, con un bosque de cuatro hectáreas y una laguna para chapotear junto a las cabañas. Por el contrario, los hoteles de Isla Apulit, en Taytay, y Miniloc, en El Nido, tienen otro ritmo más activo. Son perfectos para lanzarse a explorar los paisajes filipinos practicando rappel en acantilados de hasta 60 metros o sumergiéndose en alguna de sus lagunas en una sesión de buceo nocturno.

Terraza de The Birdhouse El Nido
En The Birdhouse El Nido se puede disfrutar del atardecer desde sus columpios de madera o desde su estudio de yoga.
Foto: The Birdhouse El Nido

También en el archipiélago de Palawan encontramos Amanpulo, del grupo hotelero Aman Resorts. Situado en la isla de Pamalican, solo es accesible en avión privado, en un vuelo de unos 70 minutos desde la capital del país, Manila. Sus ‘casitas’ han enamorado a ‘celebrities’ como Brad Pitt o Beyoncé. Tienen de tres tipos: en la playa, a los pies de una ladera y sobre la copa de un árbol. Todas tienen 68 metros cuadrados y han sido diseñadas por el arquitecto filipino Francisco Mañosa, inspirado por la cultura tradicional de su país natal. Los huéspedes que se alojen en ellas pueden disponer de un buggy privado para recorrer la isla, cuyos principales atractivos son el arrecife de siete kilómetros que la rodea y las tortugas, que vienen a su costa entre junio y octubre a poner sus huevos.

Hotel Discovery Shores, Boracay
Discovery Shores se sitúa frente a White Beach en Boracay.

El gusto por los hoteles de lujo en medio de la naturaleza no se reduce a las 1.780 islas de Palawan. En la pequeña Boracay, está Discovery Shores, un laureado complejo considerado uno de los mejores de Asia. Sus habitaciones con vistas al mar, su oferta gastronómica y su Terra Wellness Spa le han valido ese reconocimiento.

En Siargao, el paraíso surfero, se encuentra Dedon Island, un resort boutique que aúna tradición y hospitalidad. Esconde rincones mágicos como la casa del árbol o la terraza de su bar, ejemplo del trabajo artesanal de los tejedores locales, presente en todo el diseño del hotel. Aunque por lo que más destaca es por promover el ‘barefoot state of mind’, un recordatorio de que el verdadero lujo no está en habitaciones de 1.000 dólares la noche ni en ‘infinity pools’, sino en caminar descalzos por playas de arena suave, rodeados de un paisaje como el de Filipinas.

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