>>>“La tierra firme es solo una zona de paso”
Foto: Enric Adrian Gener
Entrevistamos a Enric Adrian Gener, fotógrafo subacuático

“La tierra firme es solo una zona de paso”

No está dispuesto a vivir lejos de los océanos. Busca "descubrir nuevos mares" y también las "culturas que lo rodean". "Analizar la relación que los humanos tenemos con el mar", describe Enric Adrian Gener, que recorre el mundo haciendo fotografía subacuática.
E
nric Adrian Gener se cansó de la vida urbana, de trabajar en una agencia de publicidad en Madrid: “No me gustaba trabajar de lunes a viernes, de 9 a 19, y tener, con suerte, un mes al año para poder viajar. Me gusta que mi vida sea algo más desordenada”. Además, este menorquín añoraba el mar. “Vivía demasiado lejos, por lo que en mis ratos libres no podía hacer lo que realmente me apasionaba”. Recorrer el mundo haciendo fotografía subacuática fue encontrar el equilibrio.

¿Qué buscas cuando viajas?

Cuando pienso en destinos no me interesa para nada el país. Mi interés es el mar, su vida, su clima, sus migraciones. Para mí, el país, lo que llamaríamos tierra firme, es solo una zona de paso. Busco descubrir nuevos paisajes marinos, y me apasiona nadar junto a grandes animales: ballenas, tiburones, delfines, mantas...

Suele realizar las fotografías con una Canon 5D Mark II, pero con una carcasa de aluminio que cubre la cámara y la protege del agua y la presión.

¿Cuáles son las peculiaridades de tu fotografía submarina?

Mi fotografía se basa en lo natural y lo humano. La figura humana aparece más como un actor de reparto, pero el principal es el mar. Aunque ese actor de reparto es esencial para que el protagonista pueda verse como algo importante. Como cuando pones un objeto junto a otro con el objetivo de poder comparar su escala o su color. Aunque el ser humano, siempre que se quiera comparar con la naturaleza, saldrá mal parado, por inmensidad, fuerza, belleza...

Gener ha conseguido no convertir su pasión en una excepción, sino lograr darle un “mayor protagonismo” en su vida.
"La figura humana aparece más como un actor de reparto, pero el principal es el mar"

¿Con qué complicaciones te encuentras al fotografiar?

Solo el hecho de estar bajo la superficie, sin pensar en fotografía, ya es todo un reto. Ahí abajo estás frío, tienes presión, estás a oscuras, mojado, siempre en movimiento, no tienes buena visibilidad y, por si fuera poco, no puedes respirar. Y a esto, le sumamos intentar hacer fotos. Técnicamente hay muchos elementos que lo complican, pero que también podemos utilizarlos a nuestro favor. Por ejemplo, la desaparición de la gama de colores en profundidad, la escasez de luz, la visibilidad… Pero hay cosas geniales como la ausencia de gravedad.

Dentro de las secciones de su trabajo ‘27 MM’, un apartado está dedicado a la vida animal.

No comas cosas del suelo

Las anécdotas de sus viajes son muchas, pero también las enseñanzas. “No comas cosas del suelo” es lo que aprendió en el Pacífico mexicano, después de estar tres días enfermo por haber probado unas “manzanitas verdes muy pequeñitas” en una playa. “Era muy idílico, playa y manzano, pero eran venenosas”.

Todo comenzó en el Hierro…

Sí, es el antes y el después de mi modelo de vida actual. Y también fue el primer paso para el proyecto fotográfico de ‘27MM’, que curiosamente empezó con el lenguaje audiovisual y no con el fotográfico. El Hierro es un lugar mágico y uno de los mejores destinos de buceo de Europa. Me cautivan sus paisajes subacuáticos. Volcanes, paredes, saltos al vacío. Una sensación de inmensidad bajo tus pies muy potente. Después fui al Caribe, que es justo lo contrario. Han sido cinco meses donde he ido improvisando y cambiando de lugar, pero la primera razón por la que vine fue porque era la temporada donde las ballenas jorobadas migran desde Canadá para dar a luz a sus crías. Y quería estar ahí, en el agua.

El fotógrafo destaca que su proyecto bajo el agua “ha nacido libre, de la pasión no como un trabajo. Y en este día se mantiene en la misma forma”.

¿Qué destacarías de esos viajes?

En Indonesia encontré los más bellos corales que he visto en mi vida. De Australia, el paraíso de las olas. Tonga y República Dominicana, las ballenas jorobadas. De Palau, el ser un paraíso de cuento. El Mar Rojo son aguas cristalinas, abismos y corales. En las islas Revillagigedo, en el Pacífico, el hogar de los tiburones y las mantas gigantes. México es la enorme biodiversidad marina, el descubrimiento de los cenotes. Belize, encuentros pelágicos en el azul.

Biografía

Enric Adrian Gener nació en Menorca (España), donde vivió hasta que se trasladó a Barcelona primero, y a Madrid después, para especializarse en arte y diseño. Fue lejos de su mar Mediterráneo donde comenzó a relacionarse con la fotografía, que años después buscaría unir con su mayor pasión: el mar. Ahora hace fotografía subacuática por lo mares que agrupa en su proyecto ‘27MM’ .

Artículos relacionados

La isla que no conquistó a Napoleón

Patria de exiliados, como Napoleón, la isla de Santa Elena es hoy es un paraíso subtropical ideal para submarinistas. Su...

Campamento de verano para yonquis tecnológicos

“Surrealista y sorprendente”. Así se define Camp Grounded, el campamento de verano para adultos con sede en Mendocino, California. Para...

Los guardianes de Virunga

El parque nacional mas antiguo de África es el hogar de más de 1.100 especies, incluidos los gorilas de montaña....

Una vida en movimiento

Entrevistamos a Herman y Candela Zapp, una pareja que lleva 16 años dando la vuelta al mundo y que ha...