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La Costa del Sol y sus pueblos de postal

La provincia de Málaga está repleta de relucientes aldeas, típicas de las regiones mediterráneas. Frigiliana, Casares, Nerja… Descubrimos la ruta de la arquitectura andaluza más popular.
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uchos de los países cuyas costas dan al Mediterráneo tienen algo en común: sus casas pintadas enteramente de blanco. ¿La razón? Reflejan los rayos de sol mejor que los colores oscuros, conservando así el fresco en el interior de las casas. Y un segundo aspecto positivo: mantienen las fachadas libres de parásitos y bacterias. El tercero es que han convertido estos pueblos mediterráneos en una imagen de postal.

Algo que surgió como una cuestión meramente práctica, se fue convirtiendo en un estilo arquitectónico que hoy define, en gran medida, la personalidad de estas poblaciones. En la provincia de Málaga, en el sur de España, estas aldeas blancas suelen tener algo más en común: están construidas en emplazamientos altos, destacando más si cabe su resplandeciente tono entre encinas, pinos y alcornoques. Desde esa posición, estos pueblos de interior son protagonistas de una de las rutas más importantes de la arquitectura popular andaluza, la de los pueblos blancos de Málaga. De carácter serrano, hicieron de frontera entre cristianos y musulmanes. Aunque cambiante, aquí se estableció en el siglo XIII la frontera entre Castilla y el Reino Nazarí de Granada.

Casares
Otra de las características de los pueblos blancos es que tienen las cubiertas de teja.

Y uno azul, Júzcar

Conocido como el “pueblo de los pitufos”, Júzcar era igual de blanco que el resto de los pueblos de este artículo hasta 2011, cuando la promoción de la película de ‘Los Pitufos’ lo tiñó de azul. En lugar de volver al blanco, decidieron mantenerlo. Todas las casas del pueblo están pintadas – ayuntamiento y cementerio incluidos–.

Entre los más populares está Frigiliana, una población de unos 3.000 habitantes que atrapa a quién la visita: se estima que un tercio de la población es de origen extranjero. Presume de tener el conjunto arquitectónico popular de origen árabe más puro de toda la provincia. Sus calles lucen perfectamente adornadas y cuidadas, con puertas, ventanas y macetas coloridas, en contraste con las fachadas. Volcado en el turismo, el pueblo está repleto de tiendas de artesanía en las que se puede pagar con euros y con la moneda local, Axarcos, que toma el nombre de la comarca, Axarquí. Cada verano se celebra aquí el Festival de las Tres Culturas, con espectáculos a pie de calle, teatro y una feria gastronómica.

 

Casi en el límite con la provincia de Cádiz se encuentra Casares, considerado Patrimonio Histórico y Artístico. En esta localidad de unos 5.000 habitantes nació el escritor Blas Infante, conocido como “el padre de Andalucía”. Además de su casa natal y del centro cultural que lleva su nombre, los baños de la Hedionda –que datan de la época romana– son uno de sus mayores atractivos. Casares es conocido como “el pueblo colgante”, ya que sus casas están construidas de tal forma que parece que ‘caen’ por la pendiente.

Mijas
Mijas tiene un Centro de Arte Contemporáneo con obras de Picasso, Miró y Dalí.

Mijas es un pueblo serrano que mira al Mediterráneo. Reúne en un mismo municipio un pueblo blanco y parte del litoral más popular de la Costa del Sol. Su casco antiguo ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico, y tiene un mirador con una de las vistas más impresionantes de toda la Costa del Sol. Y una peculiaridad: los taxis-burro. Comenzaron a circular por Mijas en los años 60 por casualidad. Eran el medio de transporte de los trabajadores del pueblo y los turistas les pedían fotografiarse con ellos. Tal era el éxito de los burros que sus dueños empezaron a plantearse esta forma de porteo. Un paseo de veinte minutos cuesta diez euros.

Júzcar
Las figuras de los pitufos ya no están en Júzcar, pero el azul de sus paredes se mantiene.

Y una licencia más que nos permitimos en este listado. Aunque no es pueblo de interior, Nerja es más blanco que ninguno. A 50 kilómetros de la ciudad de Málaga, este municipio une la comarca de la Axarquí con el Mediterráneo. Además, Nerja compite con Mijas por su mirador. El Balcón de Europa está situado al final de una larga avenida custodiada por palmeras. Nerja es conocida en España por ser el escenario de ‘Verano azul’, una famosa serie de los 80 que fue reflejo de toda una época. En ella se narraban las vacaciones de una pandilla de niños que veraneaban en Nerja. El azul hacía referencia al Mediterráneo. Ese que tan bien contrasta con el blanco de sus pueblos.

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