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Fremantle, capital festiva de Australia

La ciudad natal de Bon Scott, el excantante de AC/DC, es un imán para los amantes de la música, el arte y la gastronomía.
Los nativos australianos conocían como Walyalup, “lugar del llanto”, al delta del río Swan donde se asienta Fremantle. Los ingleses construyeron allí una de las prisiones más grandes del Imperio cuando Australia era una de sus colonias. Allí confinaban a los presos más peligrosos, atormentados por la inalcanzable promesa de libertad de su cielo azul y prístinas playas. Fremantle Prison sigue en pie. Es el único edificio australiano declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Para intentar olvidar este dramático pasado, Fremantle, a 19 km de Perth, es actualmente una de las ciudades con más festivales de Australia.
De las cinco playas que tiene Fremantle, Port Beach es la favorita de los surfistas.

Patrimonio victoriano

Fremantle es uno de los puertos victorianos mejor conservados del mundo. Los lujosos hoteles y mansiones datan de la fiebre del oro que se vivió en Australia en el siglo XIX. Round House es el edificio más antiguo de todo el oeste del país.

Freo, como también se conoce a la ciudad, “atrae a espíritus libres”, según la guía. ‘Hispters’, artistas, surferos y turistas acuden a la ciudad atraídos por su cafés bohemios, su arquitectura victoriana y su oferta artística. La ciudad portuaria acoge el festival más importante de Australia, Fremantle Festival, que se celebra cada noviembre desde 1905. Hasta 75.000 personas acuden para disfrutar de sus conciertos y espectáculos. El Festival de Arte Callejero, punto de encuentro de mimos, juglares y grafiteros cada mes de abril, es también el más importante de su género en Australia. En mayo, el Heritage Festival recuerda la fundación de la ciudad y su historia colonial mientras que Hidden Treasures reúne cada julio a bandas de rock en un festival. No hay que olvidar que en Freo nació Bon Scott, el fallecido cantante de AC/DC. Su tumba es lugar de peregrinación de numerosos aficionados a la música.
La gastronomía también protagoniza varios festivales, desde el del Chili, al del Tomate o el de la Sardina. Este último reúne a miles de amantes de la comida de mar. No en vano, Fremantle es un referente gastronómico en Australia. En la zona de Capuccino Strip se encuentran algunas de las pescaderías más grandes del país, así como tiendas de productos frescos. Los restaurantes asiáticos y las fábricas de cerveza salpican el barrio de Fishing Boat. El bar más emblemático de la ciudad es Little Creatures, situado en un viejo barco con cocodrilos vivos en su interior.
Presos británicos construyeron la prisión de Fremantle en el siglo XIX, ahora abierta para visitas turísticas.
El auge de Freo no ha sido gratuito. El Ayuntamiento ha invertido desde los años 80 más de 1.300 millones de dólares australianos para su revitalización. La ciudad, que creció a la sombra de Perth, la capital de la región, sufrió una fuerte crisis en los años 70. Durante este proceso de regeneración se inauguró la Universidad de Notre Dame, que se volcó en la recuperación del patrimonio arquitectónico. El resultado es que hoy en día no hay edificio histórico que no tenga su museo o galería, y es fácil encontrar varios estudios de música, pintura o teatro en una misma calle.
Estatua en honor a Bon Scott, el desaparecido líder de la banda de rock AC/DC que atrae a miles de peregrinos.
Cuando Fremantle superó la crisis, el eslogan ‘Freo está vivo y bien’ se hizo popular en Australia. Porque si a Freemantle le iba bien, a Australia también.

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