>>>Formentera: el edén abre todo el año
Foto: www.belugavela.com

Formentera: el edén abre todo el año

‘Bienvenidos al paraíso’, reza el eslogan de ses Illetes. Y presume porque puede. La playa más famosa de Formentera combina dunas de fina arena blanca con las aguas más cristalinas.
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n azul transparente; una playa inolvidable; su socorrista debe pensar que tiene la mejor profesión del mundo; el mayor tesoro de la isla; el Caribe de España; aguas cristalinas; un lugar de ensueño; una maravilla de la naturaleza…” Estas son las descripciones que utilizan los internautas para referirse a ses Illetes, la playa más famosa de Formentera.

Un entorno virgen, enmarcado en el Parque Natural de ses Salines, a cuatro kilómetros de la Savina, el núcleo urbano a cuyo puerto llegan la mayoría de las embarcaciones turísticas. Situada en la península Es Trucadors, entre Punta des Pas y Platgeta des Carregador, esta playa de 450 metros de longitud se caracteriza por sus dunas. A la arena blanca y fina se le suma la magnifica visibilidad de sus aguas, que la ha posicionado como una de las playas mas demandadas entre buceadores.

Considerada una de las mejores de las Islas Baleares, tiene su puesto asegurado cada año en los rankings de playas más bonitas del mundo. Además, las temperaturas suaves de la isla y sus 3.000 horas de sol año, ofrecen la posibilidad de disfrutarla antes y después de los ajetreados veranos en los que Leonardo DiCaprio, Kate Moss o Valentino la acaparan con sus yates.

Submarinistas en Formentera.
Las escuelas aportan el equipo necesario para las inmersiones
Foto: www.belugavela.com

‘Flower Power’ en su esencia

Las islas Baleares aún conservan, si se busca, esa herencia hippy que las popularizó. Un modo de recordar viejos tiempos es inscribirse en un taller de coronas de flores ‘hip&love’, en Formentera. Hay varios centros que lo ofertan en la isla, donde ellos mismos se definen como “la cuna del Flower Power”.

Sus fondos marinos, caracterizados por estar cubiertos por praderas de Posidonia oceánica, son Patrimonio de la Humanidad por su valor natural y paisajístico. Un encuentro de colores submarino gracias a esta planta endémica del Mediterráneo, que crece formando extensas hojas, flores e incluso frutos. Además de servir de refugio a especies marinas como las tortugas, y de actuar como controlador de la contaminación.

Varias empresas ofrecen la posibilidad tanto de iniciarse en el buceo como de perfeccionar la técnica si son buceadores de niveles avanzados. Una actividad que puede ser atractiva para toda la familia (los niños lo tienen permitido a partir de los ocho años). “Conocemos Formentera como la palma de nuestra mano, en tierra y por debajo del mar”, presumen desde Blue Adventure, una de las empresas que ofrecen este servicio, con una gran variedad de inmersiones a acantilados, calas protegidas o pecios.

Barco por Formentera.
Los cruceros suelen durar un fin de semana en temporada baja (mayo, junio y finales de septiembre).
Foto: www.belugavela.com

Además de la inmersión, merece la pena el recorrido, para el cual se puede alquilar una embarcación. Belugavela es una de las empresas que ofrece esta opción. Proponen recorrer las aguas de la isla en un chárter náutico, a bordo de un Bavaria 49, un barco de 15 metros de eslora. Lo que permite el barco es la autonomía de poder elegir en qué calas detenerse a nadar o a hacer snorkel. Un paseo por el mar en el que, como señalan desde la empresa, se pueden ver acantilados, arcos submarinos, barcos hundidos y cuevas.

También se puede practicar ‘DeepBoard’, una actividad conocida como “volar debajo del agua”, y que consiste en agarrarse a una tabla que a su vez está enganchada a una lancha, y dejarse arrastrar, sintiendo la fuerza del mar.

Cabo Barbaria.
Cabo Barbaria es el punto situado más al sur de las islas Baleares.
Foto: Naeblys / Shutterstock.com

Después de las emociones fuertes, merece la pena descansar y disfrutar de las vistas en dos sitios idílicos. Uno es el islote S’Espalmador, al que se accede en barco y que también forma parte del Parque Natural de ses Salines. El otro es el Cabo de Barbaria, declarado Área Natural de Especial Interés. Además de contar con un antiguo faro, puede verse la “estrella” del lugar, la conocida como cova foradada, una cueva en el suelo que conduce a una galería subterránea. Salir de ella y llegar al balcón que se abre al mar es comprobar lo cerca que, en Formentera, puede estar el paraíso.

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