>>>En bici a los años 30
Foto: Christophe GAGNEUX - Pixim Communication

En bici a los años 30

Sabe a vino, suena Edith Piaf y el viento del sur nos da en la cara. Estamos en Francia, eso seguro, pero hemos viajado en el tiempo con la ‘Anjou velo vintage’.
L
as bicicletas no tienen usuarios, sino militantes. Para sus amantes no hay término medio, se apasionan por ellas. Les une un hilo invisible aunque les sean infieles con coches y aviones. Si se tiñe de color sepia esta devoción por las dos ruedas, nace ‘Anjou velo vintage’, al sur de Francia, un evento que une ciclismo, vino y el espíritu de los años 30.
Se puede participar como voluntario para evitar, entre otras cosas, que los ciclistas se pierdan entre los viñedos.
Foto: PHB.cz (Richard Semik) / Shutterstock

¿Tu bicicleta es anterior a 1987?

Si la respuesta es sí, estás de enhorabuena. 1987 es la fecha tope para participar en el festival. Además, no debes haber cambiado el manillar ni tener reposapiés automáticos. Se permiten réplicas. Ciclistas reconocidos como Raymond Poulidor, Bernard Thévenet, Joop Zoe- temelk o Roger Legeay han participado.

Cada edición tiene más seguidores –más de 2.500 participantes y 20.000 visitantes–, viajeros procedentes de todas partes del mundo para disfrutar de un fin de semana ‘retro’ con cuatro posibles rutas de entre 30 y 140 kilómetros. Se celebra a una hora de París, en el valle del Loira, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Lo atraviesa un río que le da nombre, y por el que se organizan paseos en embarcaciones tradicionales.
La ruta para los mejor preparados es ‘Auténtico 1868’, 130 kilómetros a recorrer el 18 de junio –primera jornada de esta sexta edición– por caminos de tierra que alcanzan una altitud de hasta 120 metros. La más extensa del domingo 19 es ‘Irène Delaboucle’. 60 kilómetros que recorren pueblos como Rou-Marson, Doué-la-Fontaine, Brossay o Saumur. Este último destaca por el monasterio de Saint-Florent y las torres a la sombra del castillo ducal.
En marzo, a tres meses de que se celebrara el festival, ya se habían inscrito más de 1.000 personas.
Foto: Christophe GAGNEUX - Pixim Communication
Las otras dos propuestas son ‘Anatole Laguibole’ y ‘Jean-Guy Dondroit’. La primera, 40 kilómetros por el corazón de los viñedos de Anjou, donde las bodegas han crecido al amparo del patrimonio cultural: la Colegiata Saint-Martin, ejemplo de arquitectura carolingia; la fortaleza del Plessis-Macé, o la abadía de Asnières. La otra consta de 30 kilómetros a la orilla del río, contemplando pueblos marineros y cuevas.
Uno de los atractivos del valle es el castillo de Sully, pero también está cerca el oratorio de Germigny.
Foto: Viacheslav Lopatin/ Shutterstock
 ‘Anjou velo vintage’ seduce también por el estómago gracias a sus rutas gastronómicas: los ciclistas realizan paradas para hacer degustaciones. Sobre el valle del Loira se asientan restaurantes desde los que dejarse llevar por el buen comer. Les Banquettes rouges, en Blois, ofrece cocina tradicional junto a la iglesia de San Nicolás. Le Grand Vélum, en Chaumont-sur-Loire, es un restaurante ‘gourmet’ ubicado en el parque del castillo de Chaumont-sur-Loire. El chef Olivier Arlot dirige el restaurante La Chancelière, en Montbazon. Langosta con quinoa, coliflor, curry y coco, o un menú degustación son algunas de las recomendaciones. A orillas del Loire está Emmagine Le Bout du Monde, un restaurante botánico, donde las flores del jardín además de servir de adorno, son comestibles. Las galletas ‘Le Vinaillou’ y la miel son sus productos también característicos de la zona.
La música es reclamo durante el ‘Anjou velo vintage’. Se recuperan los ritmos de los años 30 y la ruta se ameniza con jazz y swing. En el centro histórico de Saumur se instalarán 90 expositores con accesorios de moda reciclados, feria de antigüedades y venta de bicicletas. Además de visitar las bodegas y de hacer un curso de vino en ‘L’école d’Antan’, se puede viajar al pasado en el cine o en una barbería retro. Todo un fin de semana de nostalgia, vino y, en vez de rosas, bicicletas.

Artículos relacionados

Grasse huele a rosas

Y a jazmín, y a lavanda y mimosas… La capital mundial del perfume se descubre mejor con el olfato, pero...

La nueva cara del Ritz

El mítico hotel Ritz de París reabre al público fiel a la obsesión por los detalles de su fundador, César...

Bienvenidos a la fiesta del Rey Sol

Gracias al Festival de Versalles (del 14 de mayo al 14 de julio), el palacio francés recupera su esplendor y...

París a oscuras

Hay un lugar donde no llegan las luces de la Torre Eiffel ni los neones del Moulin Rouge. Coge una...