>>>De fiesta como Gatsby
Foto: ©Filip wolak

De fiesta como Gatsby

El personaje creado por Scott Fitzgerald hubiera sido el perfecto anfitrión de la Jazz Age Lawn Party: un ‘viaje’ a los años 20 en el sur de Manhattan.
“No puedo imaginar una manera más deliciosa de pasar un fin de semana en la ciudad”. Esa ciudad es Nueva York y el plan, la Jazz Age Lawn Party. La frase la pronunció el fotógrafo –especialista en ‘street style’– Bill Cunningham en 2014 cuando acudió a fotografiar el evento para ‘The New York Times’. Recientemente fallecido, su recomendación toma ahora especial relevancia, cuando se va a celebrar una nueva edición de esta fiesta que ya se ha convertido en una tradición del verano neoyorkino. Se organiza dos veces al año, en junio y en agosto. Este año, la edición de agosto tendrá lugar los días 13 y 14.
Michael Arenella tiene dos discos publicados, ‘Blue River’ y ‘Just in Time’.
Foto: ©Filip Wolak

El rey de la fiesta

Pelo engominado, fino bigote y pajarita. El look de Michael Arenella es inconfundible. En la mano, una batuta o una trompeta, y a su mando, Dreamland Orchestra. Además del festival, la orquesta toca durante todo el año en Nueva York en locales como The Red Room y The Clover Club.

La única manera de llegar al festival es en ferry. Se celebra en Colonel’s Row, Governors Island, al sur de Manhattan. Durante dos días, la isla se ‘traslada’ a los felices años 20. Disfraces, competiciones de baile (swing, Charleston), cócteles de la época y una orquesta de jazz en directo consiguen hacer de lo más creíble ese viaje en el tiempo. A la batuta de Dreamland Orchestra está Michael Arenella. Músico, empresario y auténtico devoto del jazz, es el precursor –y alma máter– del festival. Hijo de dos artistas neoyorkinos, comenzó organizando una pequeña fiesta para amigos en el año 2005. Por entonces, se juntaron unas 100 personas. En las últimas ediciones, se han vendido unas 10.000 entradas cada fin de semana, convirtiendo a Jazz Age Lawn Party en uno de los acontecimientos del verano en la ciudad. No hay reglas de admisión, todo el mundo es bienvenido. Y aunque no es obligatorio, se recomienda vestir al estilo años 20.
“Una de las épocas más coloridas y formativas de la historia americana”, como ellos mismos proclaman. Una época que, casi un siglo después, sigue siendo añorada e imitada. En Governors Island la música suena en antiguos gramófonos, las fotografías tienen un toque ‘vintage’ y los niños juegan como lo hacían sus bisabuelos en el Kidland. Hasta la isla se traslada una colección de coches antiguos que se expone durante el festival.
Gregory Moore y The Dreamland Follies interpretan un espectáculo durante el festival.
Foto: ©Filip Wolak
El escenario y la pista de baile son los enclaves principales de la fiesta, pero gran parte de ella se vive también en el césped de Colonel’s Row. A modo de picnic, los asistentes toman un refrigerio –también al estilo años 20– entre baile y baile. El cóctel St-Germain es el más pedido. Combina el licor del mismo nombre con vino espumoso, agua mineral con gas y un toque de limón. Metropolitan Seafood & Gourmet se encarga del catering. Ese ‘picnic gourmet’ incluye desde sándwiches hasta ostras y paté.
El festival se celebra al aire libre.
Foto: ©Filip Wolak
Con entradas desde 35 dólares, otros pases se elevan hasta los 900 (para cuatro personas). Además de la entrada general, incluyen acceso al bar privado –con cócteles retro– y catering. ¿El nombre de este pase VIP? Gatsby’s Garden.

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