>>>‘Crazy in love’ en Hvar

‘Crazy in love’ en Hvar

Le hace la competencia a Ibiza y Saint-Tropez y hasta Beyoncé busca inspiración en sus costas. El destino de moda está en Croacia y huele a lavanda.
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ombrar Ciudadana de Honor a la hija de Beyoncé funciona mejor que cualquier estrategia de marketing para atraer turismo. El alcalde de Hvar lo sabe y por eso concedió el reconocimiento a la pequeña Blue Ivy cuando aún no había cumplido ni un año. La relación entre la isla y la niña empezó incluso antes de que naciera. La diva del R&B publicó un vídeo en sus redes sociales en el que descubría una hiedra azul mientras paseaba por los alrededores de Hvar. “Creo que es Blue Ivy, lo que sería bastante apropiado”. Meses después, daba a luz a su hija, a la que bautizó con el nombre de la planta. Los ojos del mundo se posaron entonces sobre la vegetación de la isla croata, la más larga del Adriático. Encontraron campos de lavanda y romero, pinares y olivos. Un paisaje mediterráneo ideal en plena costa dálmata.
También llamada la ‘playa celestial’, Lucisca se caracteriza por sus aguas cristalinas rodeadas de pinos

La competencia del ‘blue ivy’

La lavanda es el símbolo de la isla, mucho antes de que Beyoncé se cruzara con la hiedra azul. La tradición comenzó en Velo Grablje, un pueblecito cercano a Hvar, donde cada año se celebra el Festival de la lavanda a finales de junio. La hierba aromática protagoniza talleres, exposiciones y conciertos.

Su belleza natural tiene una explicación: es la ciudad de Croacia que más horas de sol recibe. Y la que más estrellas. ‘Queen Bey’ no es la única que elige la capital de la isla de Hvar para veranear. El primero fue el emperador de Austria, Francisco José I, en el año 1875. Le han seguido Orson Welles, George Clooney, Ellen DeGeneres y hasta tres James Bonds.
Aunque en su puerto atracan carísimos yates, no ha perdido su aire medieval. La huella de la República de Venecia, que gobernó la ciudad varias veces a lo largo de cinco siglos, está muy presente en sus calles de piedra. Su influencia es especialmente notable en la plaza de San Esteban, donde se encuentra la catedral, de estilo renacentista veneciano, la Torre del Reloj y la Logia. También está el teatro municipal, construido en 1612, “el más antiguo de Europa”, presumen los locales.
A Hvar también se la conoce como ‘la isla violeta’ por sus campos de lavanda

Hvar más allá de Hvar

Además de su capital, la isla de Hvar posee rincones interesantes, como Stari Grad, la ciudad más antigua de Croacia. Su llanura, conocida como Ager de Faros, es Patrimonio de la Humanidad. También merece una visita Vbroska, conocida como “la pequeña Venecia”.

Los alrededores atraen a tantos visitantes como la ciudad. Para comprender porqué hay que subir hasta la Fortaleza Española (Fortica Španjola). Desde lo alto de esta estructura del s. XVI se obtiene una perspectiva única del mar Adriático y el archipiélago de Pakleni, un conjunto de islas recubiertas por un manto verde de bosque conocidas por sus playas nudistas. Naturaleza y cultura se complementan con calas de agua cristalina como Uvala Skozanje y fiestas hasta el amanecer, una sabia combinación que ha conquistado a artistas de Hollywood, jóvenes europeos y parejas de recién casados. Una Ibiza ‘relax’ que lleva su glamour con discreción.
Beyoncé y Jay-Z son dos de los clientes V.I.P que han pasado por el exclusivo Hula Hula Hvar
Carpe Diem Beach es la versión veraniega del club más famoso de la ciudad, Carpe Diem. Además de música non-stop ofrece pistas de fútbol y voleibol, spa y comida gourmet en la bahía de Stipanska. Para disfrutar de sus 2.500 metros cuadrados de ocio, hay que coger un barco-taxi. Hula Hula Hvar es otro de los favoritos para bailar después (o durante) un día de playa. El ‘beach club’ abre a las 9:00 y tiene servicio de alquiler de barcos, hamacas y pista de baile, todo a pie de playa. Está a tan solo cinco minutos del hotel Amfora, puro lujo, con una piscina de cascadas artificiales. Otras opciones ‘cinco estrellas’ son el Adriana Hvar Spa Hotel, con vistas al centro histórico, o Riva Yacht Harbour, que regala dos botellas de ‘prosecco’ y chocolate negro a sus huéspedes. Aquí se puede dormir acompañado de James Dean y Audrey Hepburn, cuyos rostros decoran las habitaciones. Un toque ‘chic’ que le sienta bien a Hvar, tan ‘flawless’ como Beyoncé.

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