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Cosas que nos hacen felices en Salvador de Bahía

La reina de las fiestas populares y de las batucadas improvisadas tiñe las calles de los colores del arcoíris. En la capital de Bahía siempre hay motivos para sonreír.
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na sugerente mezcla de playas, ritmos africanos y mucha historia con sabor tropical. Es lo que ofrece la conocida como “Capital de la Alegría”, en el noroeste de Brasil. Salvador de Bahía, o simplemente Salvador, es una de las ciudades más animadas en un país en que la felicidad estuvo a punto de ser considerada un derecho constitucional.

Los bahianos se caracterizan por su carácter abierto y sus sonrisas perennes (además de por sus movimientos de cadera), y se esfuerzan por acoger a todo el que llegue a su querida bahía. Una vez allí, no hay más remedio que dejarse contagiar y disfrutar de todo lo que nos brinda la ciudad y sus habitantes. A continuación, una pequeña lista de nuestras cosas favoritas.

Pelourinho
Las casas de colores del Pelourinho

Antes de convertirse en la capital de la alegría, Salvador de Bahía fue también la primera capital del país. Los colonos portugueses la fundaron casi 50 años después de que Américo Vespucio llegara a su bahía el Día de Todos los Santos de 1501. Parte de su pasado colonial puede observarse todavía en este barrio multicolor, que la Unesco ha reconocido como Patrimonio de la Humanidad por haber sabido conservar fielmente el espíritu y la arquitectura de los siglos XVI, XVII y XVIII. Las fachadas de colores pastel acogen hoy museos e instituciones, como la Fundaçao Casa de Jorge Amado o los locales de ensayo de los ‘blocos’, por ejemplo, el del conocido grupo Olodum, famoso por protagonizar el videoclip de Michael Jackson ‘They don’t care about us’.

Carnaval en Salvador de Bahía
Las fiestas en la calle

No hace falta Sambódromo, en el Carnaval de Salvador de Bahía, la fiesta se vive por toda la ciudad. Dos millones de personas participan en una de las celebraciones callejeras más grandes del mundo, el segundo Carnaval más importante del país, por detrás de Río de Janeiro. En su centro urbano se escucha la música de los ‘blocos’ y los ‘tríos eléctricos’. Los primeros son bandas de percusión que hacen honor a su origen africano con ritmos traídos de Benín, mientras que los segundos caldean el ambiente con luces y altavoces desde una especie de carroza-camión. Además del Carnaval, hay otras muchas fiestas populares, como la fiesta de Lemanjá o la del ‘Lavagem de BomFim’, que mezclan el candomblé de raíces africanas con la tradición católica traída por los portugueses. Y lo hacen como mejor saben, con música y en la calle.

Elevador Lacerda
Las vistas desde el Elevador Lacerda

El primer ascensor público del mundo tiene las mejores vistas de la bahía de Todos los Santos. El elevador ‘art decó’ conecta la Ciudad Alta con la Ciudad Baja en menos de 30 segundos y transporta a cerca de 900.000 pasajeros al mes. Inaugurado en 1873, se ha convertido en todo un símbolo de la ciudad. Desde lo alto de sus 72 metros se puede ver la Fortaleza de San Marcelo y, a sus pies, el Mercado Modelo, uno de los edificios clásicos de la ciudad, ahora completamente renovado a causa de un incendio.

Acarajé en Salvador de Bahía
El acarajé, el sorbete y otras delicias locales

En los puestos callejeros del barrio de Rio Vermelho se pueden encontrar auténticos manjares como el acarajé, una especie de bollo de judías, cebolla y camarones (gambas) que se fríe en aceite de ‘dendê’ y se vende como snack, normalmente acompañado de una cerveza bien fría. Es uno de los platos que mejor refleja la tradición afrobrasileña que caracteriza Salvador y normalmente lo ofrecen las mujeres vestidas con el traje blanco tradicional de Bahía. Los favoritos de los locales son los de Acarajé da Cira y Casa da Dinha. También es típico refrescarse con un helado de la Sorveteria da Ribeira, que sirve desde 1931 los mejores helados de frutas de la ciudad. Y para un toque (aún) más dulce, las ‘cocadas’, elaboradas de forma artesanal a base de coco, leche y azúcar, y presentes en casi cualquier puesto del Pelourinho.

Capoeira en Pelourinho
Las exhibiciones espontáneas de capoeira

El legado africano continúa muy presente en la cultura y las tradiciones de Salvador de Bahía más allá del sincretismo religioso. La capoeira es un ejemplo de ello. Combina danza, artes marciales y acrobacias y se ve a todas horas en el barrio del Pelourinho y en el fuerte de San Antonio, donde se organizan ruedas de capoeira los fines de semana. Lo practicaban en la clandestinidad los esclavos africanos, con la esperanza de poder utilizarlo algún día para combatir por su libertad, aunque otros también cuentan que era una forma de resolver los conflictos de forma no violenta, ya que las peleas estaban prohibidas. Hoy es practicado en todo el mundo, pero nada como hacerlo en su lugar de origen y con los mejores maestros, los brasileños más alegres del mundo, los de Salvador de Bahía.

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