>>>Cómo colarte dentro de tu peli favorita
Foto: Secret Cinema/Mike Massaro

Cómo colarte dentro de tu peli favorita

¿Quieres regresar al futuro en un DeLorean o sucumbir al poder de la fuerza en la cantina de Mos Eisley? Te enseñamos cómo (y sin necesidad de gafas 3D)
A
visar a la chica de que el asesino está justo detrás, consolar al protagonista y convencerle que todo va a salir bien o coger una espada láser y ayudar a derrotar a los ‘stormtroopers’ en la batalla de Endor. Todos hemos querido traspasar la pantalla que nos separaba de nuestros héroes y colarnos dentro de la historia. Secret Cinema lo hace posible.
Esta compañía londinense ha conseguido derribar la cuarta pared, levantar al espectador y convertir el cine en una experiencia participativa. En sus proyecciones puedes pasear por los escenarios de la película e interactuar con los personajes. Bailar ‘The Time of My Life’ junto a Baby y Johnny en el resort Kellerman, cantar a voz en grito el ‘Johnny B. Goode’ de Marty McFly o subirte en las atracciones de feria de la última escena de ‘Grease’.
Un ejército de ‘stormtroopers’ recibió a los asistentes en la imprenta abandonada donde se proyectó ‘Star Wars Episodio V: El Imperio Contraataca’.
Foto: Secret Cinema/Paul Cochrane

Guárdales el secreto

La película comienza en el momento en el que compras la entrada. Para revelar el sitio y el ‘dress-code’ también utilizan la creatividad inmersiva: en el Apocalipsis zombie de ‘28 días después’, por ejemplo, llegaba en forma de cita en el hospital. Solo hay una norma: prohibido hacer fotos.

Secret Cinema recrea el universo de la película en 360º. Escogen localizaciones secretas y las transforman en Hill Valley, la Estrella de la Muerte o el Nueva York de los ochenta (con la melodía de los Cazafantasmas de fondo). Los edificios reproducen al milímetro el escenario de la película. Pero la atmósfera no la crean solo los decorados. La ambientación es fundamental. Todos los asistentes deben asistir vestidos para la ocasión: faldas tobilleras, chupas de cuero y peinados cincuenteros para ‘Grease’, pantalones de campana para ‘Fiebre del sábado noche’ y fedoras y abrigos de piel para ‘El Gran Hotel Budapest’.
El cine inmersivo surge como respuesta a una necesidad de los espectadores. Una generación a la que ya no satisface la experiencia pasiva en la butaca, según los creadores de Secret Cinema. La idea va más allá de proyectar la película entre gente disfrazada. Se mezclan el cine, la música, el arte, el teatro y el baile con el fenómeno fan y la nostalgia ochentera. Actuaciones en vivo, actores que recrean las escenas míticas de las películas y un público entregado que no pierde la oportunidad de participar. Lo han hecho con clásicos como ‘Casablanca’ o ‘Lawrence de Arabia’ y otros más recientes, como ‘El Gran Hotel Budapest’.
La entrada de ‘Dirty Dancing’ costaba 68 libras.
Foto: Secret Cinema/Camilla Greenwell
Pero los que más triunfan son los ‘blockbusters’ de los ochenta. ‘Dirty Dancing’ incluso se coló en el ‘Top 10’ de los filmes más taquilleros de Reino Unido este verano. Estos “contadores de historias, inventores, exploradores, creadores, emprendedores culturales y cinéfilos”, como ellos mismos se definen, saben cómo hacer que la frontera entre la realidad y la ficción se diluya poco a poco. Y también cómo hacerlo rentable.
Para la proyección de ’28 días después’ utilizaron camas de hospital en lugar de butacas.
Foto: Secret Cinema/ Olivia Weetch
La cinefilia juega a su favor. “Ahora cada vez que vea la película pensaré ¡yo estuve allí!”, confiesa uno de los asistentes a la primera proyección de ‘Regreso al Futuro’, que tuvo lugar en East London. Vestidos como en los años cincuenta, han hecho el mismo viaje al pasado que el protagonista de la película. Hay quien observa con recelo el éxtasis colectivo. Marty McFly les diría: ”supongo que todavía no estáis preparados para esto, pero a vuestros hijos les va a encantar”.

Artículos relacionados

Yorkshire, el dominio de las Brontë

Han pasado 200 años desde el nacimiento de Charlotte Brontë, pero los páramos del norte de Inglaterra, como en toda...

Cork a ritmo de jazz

Cerveza negra y música. Dos de los símbolos de la isla esmeralda se dan cita en el Guinness Cork Jazz...

El verano perpetuo

Es mucho más que un restaurante: es un parque, una terraza, un festival de música, un ‘sports bar’…Y lo mejor:...