>>>Buceando entre pingüinos

Buceando entre pingüinos

Una de las experiencias de submarinismo más extremas es bucear bajo el hielo. Si aguantas estas bajísimas temperaturas, podrás disfrutar de las aguas más puras del planeta.
La primera inmersión bajo hielo data del año 1902. El valiente fue Willy Heinrich, un carpintero alemán que formaba parte de la expedición Gauss, la primera de origen alemán que viajó hasta la Antártida. Lisa Eareckson Kelley, miembro del Programa Antártico de Estados Unidos, constata en su libro ‘The Antartic Dive Guide’ que el ‘ice diving’ o buceo bajo el hielo ya se practicaba hace más de 100 años. Los buceadores de entonces usaban trajes muy pesados y sus cascos eran de bronce.
Las inmersiones bajo hielo no suelen superar los 30 minutos.

Aguas transparentes

Uno de los grandes atractivos del 'ice diving' es la claridad del agua. La ausencia de olas y la poca luz que se filtra a través del hielo dificulta el crecimiento de algas. Además, al ser zonas 'casi vírgenes' no están contaminadas por la actividad humana.

Hoy, las condiciones han mejorado mucho, incluyendo sofisticados sistemas de comunicación, tablas de descompresión, controles de la temperatura y otros parámetros corporales. Recursos que facilitan la práctica de una de las modalidades de buceo más extremas: lo que no cambia es la temperatura del agua bajo el hielo, que no suele superar los 2 o 3º C. Hay excepciones bajo 0. El fotógrafo y buceador francés Alexandre Voyer se propuso nadar en las frías aguas de la Antártida durante dos horas, pero tuvo que abondar su propósito. El termómetro marcaba -2ºC. “Los primeros cinco minutos en el agua fueron los peores, especialmente para mi cabeza. Nunca había pasado tanto frío”, reconoce.
La base McMurdo de Estados Unidos, en la Antártida, está considerada el mejor lugar del mundo para practicar ‘ice diving’. Solo se puede bucear de septiembre a febrero, ya que en el resto del año llegan a -40ºC. Bajo el hielo aguardan las aguas más claras del planeta, con una visibilidad de 300 metros.
En Groenlandia, Suiza o Rusia practican la versión más ‘pro’ de esta disciplina. Es la meca para los buceadores de alto nivel. Bucear entre icebergs en Groenlandia, nadar junto a belugas en las aguas glaciares del Mar Blanco ruso o adentrarse entre los túneles de hielo del lago Sassolo de Suiza no son aventuras para todos los pulmones. De hecho, en Groenlandia sólo te permitirán practicar ‘ice diving’ en compañía de un instructor que haga de guía y es condición indispensable disponer de un certificado de buceo PADI OWA.
En McMurdo el hielo puede alcanzar un grosor de 3 metros.
Para los no experimentados que quieran lanzarse a conocer qué se esconde bajo el hielo, también hay alternativas. Muchas estaciones de esquí y de montaña están introduciendo esta actividad en su catálogo de experiencias. En un recinto controlado, abren una pequeña entrada en el hielo para inmersiones controladas. Es el caso de la escuela Evolution 2, en el lago de Tignes (Francia), que se encuentra a algo más de dos horas de Ginebra y está comunicada por tren de alta velocidad.
Los principiantes se sumergen hasta 20 metros de profundidad.
A un altitud de 2.100 metros, esta escuela de inmersión bajo hielo recibe tanto a buceadores ‘amateurs’, como a expertos que están preparando expediciones polares. Sus fundadores se han curtido en el Polo Norte y en Groenlandia. Desde principios de diciembre hasta mediados de abril permanece abierta y ofrece buceo seguro bajo supervisión. El espesor del hielo en esta zona varía según la temporada, pero el mínimo suele rondar los 50 centímetros, así que mejor no mirar hacia arriba.

Artículos relacionados

“La tierra firme es solo una zona de paso”

No está dispuesto a vivir lejos de los océanos. Busca "descubrir nuevos mares" y también las "culturas que lo rodean"....

Islas Caimán, no solo para millonarios

¿Por qué querrás ir a las Islas Caimán aunque no tengas millones para abrir una cuenta en un banco? En...

De profesión, sirena

Romper la frontera entre realidad y fantasía para dar vida a estos seres mitológicos. Del Mediterráneo al Pacífico, el ‘mermaiding’...

Bucear dentro del volcán

Di aloha a la bahía de Hanauma, cuya playa se dibuja bajo la forma de un cráter volcánico.