>>>Beber y viajar: conoce el turismo de cerveza
Foto: Torsten Kjellstrand / www.travelportland.com

Beber y viajar: conoce el turismo de cerveza

De Bélgica a Portland, el ‘beer tourism’ no para de crecer. Las rutas cerveceras no pasan solo por los bares, también hay fábricas, castillos y hasta spas.
L

a cerveza es la prueba de que Dios existe y quiere que seamos felices”. Poco importa si Benjamin Franklin nunca pronunció esas palabras, o que las dijera en referencia al vino. Los curiosos que entran al bar-tienda 2be en Brujas no pueden estar más de acuerdo. Los carteles que decoran este local del siglo XVI recogen citas célebres cerveceras, con más o menos precisión histórica, pero casi nadie se fija en ellos. Las protagonistas son las 1.721 cervezas de producción belga expuestas en una cristalera que ocupa todo el pasillo desde la entrada hasta la barra. A la derecha está su terraza, suspendida sobre los canales, el lugar perfecto para saborear una buena birra y coger fuerzas para seguir recorriendo esta ciudad de cuento.

Bélgica es uno de los países que más potencia el turismo cervecero. Con más de 150 fábricas de cerveza en activo, produce casi 2.000 millones de litros de cerveza anualmente. Beberse una Straffe Hendrik Tripel o una Chimay Rouge en uno de sus característicos vasos, diseñados especialmente para cada marca, es una experiencia cultural. Eso opina la Unesco, que en 2016 incluyó la cultura de la cerveza belga en su lista de Patrimonio Inmaterial.

Canal de Brujas
La tienda-cervecería 2be se encuentra en una de las esquinas más fotografiadas de Brujas.
Foto: c) Pieter D'Hoop

Keep calm and drink beer

Un relajante baño de cerveza tiene beneficios para tu cuerpo y para tu piel, por eso se han puesto de moda los spas de cerveza. Bjórbödin Spa es el primero de este estilo en Islandia, en el fiordo Eyjafjördur. A los mayores de 20 años les dejan un grifo de cerveza junto a la bañera para que la experiencia sea aún más embriagadora.

Para vivir la experiencia en primera persona se puede hacer una parada en Delirium Café, en Bruselas, y probar una de sus más de 3.000 cervezas (tiene el récord mundial por ofrecer el mayor número de cervezas diferentes). O hacer una visita guiada por una de las fábricas donde los maestros cerveceros hacen su magia. Cantillon, la última fábrica de cerveza en funcionamiento en Bruselas, es una buena opción. De sus barriles salen las cervezas Lambic, Gueuze, Faro y Kriek desde 1900, y poco han cambiado los procesos desde entonces, asegura la familia Van Roy-Cantillon.

 

Si en Bélgica celebran su cultura cervecera con pasión, Alemania, le dedica casi un mes de su calendario. El Oktoberfest de Múnich atrae a seis millones de visitantes cada año, pero no es la única forma de disfrutar de la cerveza alemana. La Ruta de la Cerveza y los Castillos combina historia, naturaleza y gastronomía en un recorrido de 500 kilómetros entre Passau y Bad Frankenhausen. Por el camino, palacios medievales, parques naturales y jarras de todo tipo de variedades, desde las ligeras Pils a las Bock, de gusto más fuerte.

Bjórbödin Spa
En el exterior de Bjórbödin Spa se puede disfrutar de un baño con la isla de Hrísey y el valle de Þorvalds de fondo.

Más allá de la tradición, que en Alemania se remonta hasta el 1516, con la proclamación de la ley de pureza de la cerveza, estamos asistiendo a un nuevo ‘boom’ cervecero, impulsado por la fiebre de las ‘microcervecerías’. La cerveza artesanal comienza a valorarse tanto como un buen vino y los restaurantes le dan valor incluyendo varias marcas en su carta de bebidas. Uno de los focos de esta tendencia está en Portland, Oregón, también llamada ‘Beervana’, por su capacidad para acercarnos a un nirvana con sabor a lúpulo.

Grifos de cerveza en Portland
En Portland hay más de 200 marcas solo de IPA (Indian Pale Ale).
Foto: www.travelportland.com

Fue a mediados de los 80 cuando esta discreta ciudad al noroeste de Estados Unidos comenzó a interesarse por la producción de cerveza artesanal. Bridgeport Brewing y Widmer Brothers fueron las primeras en instalarse en Pearl District. Ambas ofrecen visitas y catas a diario (la segunda de ellas en su nuevo espacio en North Portland Site). Desde que abrieron en 1984, el ritmo ha sido imparable y hoy en día es una de las ciudades con más fábricas de cerveza per cápita de Estados Unidos. Las favoritas de los locales son Hair of the Dog, Breakside Brewery y Cascade, pero tienen más de 75 para elegir y constantemente aparecen nuevos negocios, por lo que lo más recomendable es aventurarse en un ‘pub crawl’ y hacer una improvisada cata por toda la ciudad. Sería más cómodo tener un cajero automático con las mejores cervezas de grifo como el que Randolph Beer instaló en Williamsburg, en Nueva York, pero todo llegará.

Artículos relacionados

Hotel Watergate, a prueba de espías

Casi 50 años después de la caída de Nixon, el hotel testigo de una de las mayores conspiraciones políticas de...

Oda al bar español

260.000 locales convierten a España en el país con más densidad de bares del mundo. De los clásicos a los...

La fiebre verde se contagia

San Patricio, el patrón de Irlanda, nació en Escocia. Así que no le importará que celebres su festividad fuera de...