>>>Autopista 61, atrapado con el blues de Memphis
Foto: Fotoluminate LLC / Shutterstock.com

Autopista 61, atrapado con el blues de Memphis

Con el álbum ‘Highway 61 Revisited’ de Bob Dylan como banda sonora, recorremos los 1.600 kilómetros que separan Chicago de Nueva Orleans. La ruta que tomaron los pioneros del blues a la inversa.
S
weet home Chicago”, cantaba Robert Johnson, el rey del blues del Delta. Aquí empieza nuestro viaje por la conocida como Ruta del blues. Menos famosa que su hermana la Ruta 66, la autopista 61 es la que mejor ‘playlist’ musical tiene.
La cudad más grande de Illinois es el hogar de famosos estudios de grabación como Chess Records, por los que han pasado mitos del blues, pero también del jazz, rock y el ‘house’, de Muddy Waters a Curtis Mayfield. La huella de los estudios se complementa con una amplia selección de bares y clubes donde escuchar música en directo. Desde Buddy Guy’s Legends, el club y restaurante de cocina de Luisiana donde el músico sigue tocando cada enero, a The Green Mill Cocktail Lounge. Con su programación de jazz y su ambiente de bar clandestino de la mafia, fue el favorito de Al Capone, y en él se han rodado películas como ‘Alta fidelidad’.
En el Sun Studio se puede hacer un ‘selfie’ con el micrófono que usó Elvis
Foto: Sue Stokes / Shutterstock.com

La máquina de la que nació el blues

La plantación Hopson, en Clarksdale, fue la primera que instaló una cosechadora de algodón, lo que obligó a los trabajadores del Delta del Misisipi a buscarse la vida en el norte. Así se difundió el blues. La plantación está ocupada ahora por el Shack Up Inn, un alojamiento que ofrece ‘bed & beer’ (alojamiento y cerveza).

Una vez dejamos atrás los rascacielos de Chicago, la siguiente parada imprescindible es St. Louis (Missouri), cuyo equipo de hockey sobre hielo se llama precisamente St. Louis Blues. Este mismo año se ha inaugurado el National Blues Museum en la ciudad del arco Gateway. Siete mil metros cuadrados de exposición, un escenario y la posibilidad de que el visitante cree su propio tema de recuerdo.
En Memphis son necesarios varios días para abarcar todo lo que puede ofrecer Tennessee a un amante de la música. Buscamos a la reina de una taberna empapada en ginebra, la ‘Honky Tonk Woman’, de The Rolling Stones. Y recorremos la evolución de la música desde el gospel hasta el soul en Stax Records; el nacimiento del rock en Sun Studios, y la leyenda de B.B. King en su bar de Beale Street. Imposible no sentir tampoco el legado que ha dejado en la ciudad Martin Luther King, asesinado en el Lorraine Motel en 1968. Hoy acoge el Museo Nacional de los Derechos Civiles.
El Shack-Up Inn, en la antigua plantación Hopson, provee de alojamiento y bebida a los buscadores de las raíces del blues
Foto: Dawlad Ast / Visualhunt
Seguimos el curso del río Misisipi con la música como gasolina. Como alternativa a los blancos barcos de vapor que aún se ven, la Ruta 61 atraviesa los estados de Misisipi y Luisiana entre campos de algodón y plantaciones. Algunas, como Woodland u Oak Alley, ofrecen alojamiento y lugares para tomarse una copa del bourbon especiado Southern Comfort. Poblaciones con alma de blues como Clarksdale y Greenville. Moteles al borde del camino con biblias abiertas por la página leída por el último huésped.
Elvis está enterrado en el Meditation Garden de Graceland junto a sus padres y su abuela
Carreteras rectas sin apenas tráfico con cruces de caminos donde vender el alma al diablo por ser buen guitarrista a expensas de los predicadores que piden a los pecadores que se arrepientan en Bourbon Street. “Dios os ama, pero ha creado el infierno para los que no le amen.” Aunque en el barrio de Storyville apenas permanecen rastros de Jelly Roll Morton y de los músicos que allí vivieron, los numerosos pecadores que recorren las calles del Barrio Francés de Nueva Orleans se cruzan con músicos en cada esquina. Porque, como se dice en la serie de culto ‘Treme’, rodada en Nueva Orleans: “La música está presente en cada momento importante de nuestra vida: nacimiento, matrimonio y muerte”. Y ni un huracán va a cambiar eso.

Artículos relacionados

Bailando en las calles de La Habana

Las ciudades son sus personas. Y para el fotógrafo Omar Z. Robles, son sus bailarines. Les fotografía realizando piruetas en...

Próxima parada, el futuro

¿Es un pájaro, es un avión? ¡No! Es Hyperloop, el primer tren que vuela. 1.200 kilómetros por hora: si pestañeas,...

Nimbin: regreso a los 70

Comunas todavía activas, caravanas con el símbolo de la paz y camisetas psicodélicas en plena naturaleza. Viajamos en el tiempo...

Cork a ritmo de jazz

Cerveza negra y música. Dos de los símbolos de la isla esmeralda se dan cita en el Guinness Cork Jazz...