>>>Arquitectura natural en Innsbruck
Foto: meunierd / Shutterstock.com

Arquitectura natural en Innsbruck

¿Zaha Hadid o la madre Naturaleza? Ambas se disputan el orgullo de haber creado la obra más asombrosa de la capital del Tirol.
L

auren cambió su Australia natal por esta pequeña ciudad de Austria y no puede ser más feliz. Su vida ha dado un giro de 360 grados, 16.000 kilómetros y casi 30 grados de diferencia de temperatura. Su verano es ahora su invierno, y en lugar de subirse a una tabla de surf, se calza unos esquís y se pierde por los 300 kilómetros de pistas del Olympia SkiWorld. Así es la vida en Innsbruck para una australiana: un espectáculo continuo de nuevos paisajes y estaciones imprevisibles. Y un catálogo inagotable de actividades al aire libre.

No es cuestión de nacionalidades, los propios austriacos se sorprenden de su fortuna. No todo el mundo se despierta entre montañas y lagos en el corazón de los Alpes. Ni puede llegar al parque natural más grande de Austria en ocho minutos. Aunque, en este caso, más que suerte, es una proeza técnica. El funicular Hungerburgbahn conecta el casco histórico con la cordillera Nordkette, parte del parque natural Karwendel. Por el camino hace varias paradas, una de ellas es el Zoo Alpino, el zoológico más alto de Europa, a 750 metros de altitud. Más de 2.000 animales habitan aquí: osos, linces, águilas, lobos, etc.

Chica esquiando en Olympia SkiWorld
Olympia SkiWorld cuenta con nueve estaciones de esquí.
Foto: © TVB Innsbruck / Christian Vorhofer

Innsbruck, llévame en tu bicicleta

Ha sido sede olímpica de los Juegos de Invierno en tres ocasiones, pero como las bicicletas son para el verano, con el buen tiempo se transforma en un paraíso para los ciclistas. Dos citas sobre ruedas: el festival Crankworx, por primera vez en Austria y el UCI Road World Championships 2018.

La última estación es Hungerburg, una elegante construcción de color blanco y formas curvas que imita un bloque de hielo. Es obra de la prestigiosa arquitecta Zaha Hadid, (fallecida el año pasado) como el resto de las paradas del funicular. Sus modernos diseños está inspirados en los glaciares y los escenarios nevados del Tirol, y en invierno se camuflan entre los picos cubiertos de blanco. Cada una de las estaciones está adaptada a la topografía, altitud y condiciones donde se encuentra, pero todas comparten una sensación de ligereza y fluidez, como copos de nieve flotando entre las montañas.

 

No era la primera obra de la arquitecta anglo-iraquí en Innsbruck. En 2002 se inauguró el trampolín de saltos de Bergisel. El anterior, de 1926, ya no cumplía los estándares internacionales, lo que le impedía ‘participar’ en competiciones olímpicas, como hiciera en 1964 y 1976. El estudio de arquitectura de Zaha Hadid ganó el concurso para reemplazarlo con una propuesta de estética minimalista, pero de altura inmensa, casi 50 metros por encima de la cumbre de Bergisel. Como luego hiciera en Hungersburg, se inspiró en las formas de la naturaleza. La rampa seguía la ladera de la montaña, fundiéndose con el entorno, para acabar en una torre con una plataforma de observación y un restaurante con una panorámica 360 grados de Innsbruck y sus paisajes. Lauren sube a veces para ver entrenar a los saltadores de esquí y disfrutar del menú de desayuno de Bergisel SKY.

Estación Hungerburg, Innsbruck
En 1906 se construyó el primer funicular que llegaba hasta el mismo punto donde ahora se encuentra la estación Hungerburg.
Foto: © TVB Innsbruck / Christof Lackner

Pero su lugar favorito para disfrutar de las vistas alpinas está en el parque natural Karwendel. Después de coger el funicular Hungerburgbahn, continúa subiendo hasta Hafelekar, a 2.300 metros de altitud, andando o en teleférico. Una vez allí, existen varias rutas de senderismo, como el Goethe Trail que asciende y desciende por la cordillera Nordkette hasta llegar a Pfeishütte. También se puede escalar en verano y esquiar en invierno. Cientos de posibilidades para seguir descubriendo nuevos paisajes en todas las estaciones que ofrece la capital del Tirol.

Innsbruck
Los modernos diseños de Zaha Hadid contrastan con la arquitectura gótica, renacentista y barroca del centro histórico de Innsbruck.
Foto: © TVB Innsbruck / Christof Lackner

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