>>>Alguien cenó en el nido del cuco

Alguien cenó en el nido del cuco

O mejor dicho, de cualquier ave tropical…porque lo te proponemos es comer colgado de un árbol en plena selva tailandesa. ¿Preparado para una cena en las alturas?
Asegúrate de ir al baño antes de sentarte a la mesa, porque lo de “al fondo a la derecha” será bastante más complicado en Treepod Dining. A cambio, tendrás una experiencia por todo lo alto que hará que concentrarte en tu menú, o incluso en tu acompañante, se convierta en una tarea difícil. No podemos garantizar una cena de las de mirarse a los ojos todo el tiempo, ¿pero quién querría hacerlo con unas vistas como estas?
Vista aérea del resort
Foto: Soneva Kiri

Mecidos por el viento

El comedor se balancea suavemente, pero ni es incómodo ni lo suficiente como para derramar el vino, todo lo contrario, aporta paz a una experiencia ya relajante de por sí. Aunque por si acaso, puedes abrocharte el cinturón de los asientos.

Imagínate sentado cómodamente a 16 metros de altura en un comedor construido con bambú, en la selva tropical de Koh Kood, en Tailandia. Tu pareja puede sentarse al lado o enfrente, donde mejor podáis disfrutar del paisaje porque no está hecho para perdérselo: el sol reflejado en el mar, las olas rompiendo en las rocas y árboles, muchos árboles. Eso sí, te damos un consejo: si quieres asegurarte el favor de los camareros, intenta pedirlo todo de una vez porque quizás no les haga demasiada gracia que se te olvide pedir pan y les hagas hacer varios viajes a vuestra mesa. Si tenemos en cuenta que se desplazan por el peculiar restaurante a través de tirolinas, esto parece bastante razonable. Además de una buena memoria para anotar todo el pedido, deben disponer de una excelente condición física. ¿Alguna vez te has lanzado en tirolina llevando una bandeja llena de platos y bebidas? Fácil no parece, desde luego.
El comedor de bambú está construido como si de un nido se tratase, y parece camuflarse en lo alto del árbol, como uno más. De esta manera, no sólo cumple una función estética, sino que también muestra un respeto máximo por la naturaleza, plasmado también en el menú, que está elaborado con productos ecológicos de la provincia tailandesa de Trat. Tienen desayuno, almuerzo o cena, tú decides a que hora prefieres escuchar cantar a los pajarillos de los árboles cercanos.
Infinity Pool en Soneva Kiri
Foto: Soneva Kiri
Treepod Dining es el nombre de este singular restaurante que pertenece al resort Soneva Kiri, un lujoso complejo situado a 350 kilómetros al sureste de Bangkok, lo que lo convierte en un punto relativamente accesible desde el centro de la ciudad. Rodeado de palmeras de coco y playas de aguas cristalinas, aquí puedes elegir entre villas de uno a seis dormitorios, algunos situados enfrente del mar.
Foto: Soneva Kiri
Todo en Soneva Kiri está pensado para descansar y desconectar. Allí apuestan por lo que denominan ‘slow life’, es decir, una vida pausada. Aunque en todo el resort se sigue esta filosofía, en el spa alcanza su punto fuerte, así que deja el estrés a un lado y olvídate del reloj porque prometen un auténtico viaje para los sentidos sin moverte del sitio.

Artículos relacionados

Dime qué edad tienes y te diré cómo viajas

No se viaja igual a los 20 que a los 50. La buena noticia es que a medida que perdemos...

Phang Nga, la bahía de los secretos

De los agentes secretos, concretamente. Nos sumergimos en la bahía de Phang Nga, un territorio virgen y salvaje al que...

Eenmaal, prohibido ir acompañado

Este restaurante de Ámsterdam se presenta como el primer ‘one person restaurant’ del mundo. Podrás centrarte en disfrutar de la...

Antigua y Barbuda… y casada

¿Cuál es el secreto para ser el país con el mayor índice de matrimonios del mundo? Descubre el poder de...