>>>7 razones por las que necesitas viajar a Jerusalén en 2019

7 razones por las que necesitas viajar a Jerusalén en 2019

Cine de vanguardia, hummus, historias hechas con luces, vida nocturna y ‘performances’ en calles milenarias. Ni te imaginas los planes que te esperan en Jerusalén.
E

n Jerusalén, la vida se mezcla en todos los lugares a todas horas. Aquí es posible asomarse a los ruidosos puestos del mercado Mahane Yehuda, descubrir en plena calle un montaje artístico formado por decenas de personas, escaparse por los túneles de la Ciudad Vieja y acabar en la zona nueva escuchando música callejera. No importa si buscas el lado más moderno de la ciudad o prefieres sumergirte en sus lugares históricos, Jerusalén es visita obligada en cualquier época del año. Te damos siete argumentos para que termines de decidirte.

Efrat Mazor-Israel Festival
Foto: Israel Festival theatre
1-Romper muros culturales

Desde 1980 la ciudad celebra cada primavera Israel Festival, un evento anual de tres semanas de duración que acoge a prestigiosos artistas de todo el mundo. Más de 35.000 personas se dan cita en esta fiesta cultural que reivindica el Jerusalén más moderno, dinámico y plural a través de las últimas tendencias artísticas. Danza, teatro, música, exposiciones y espectáculos gratuitos al aire libre se reparten por lugares icónicos de la ciudad como la Piscina del Sultán, el Museo de Israel, Hansen House, la Torre de David o las calles del barrio de Ein Kerem. La edición de 2019 tendrá lugar del 29 de mayo al 15 de junio.

Hummus with lamb
2-Saborear uno de los mejores hummus del mundo

Hay pocos lugares mejores para probar el hummus que el Barrio Musulmán de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Garbanzos, falafel y shawarma hacen las delicias de los paladares que se asoman a lugares tan emblemáticos como Al Baghdadi Kebab. La experiencia gastronómica se extiende por toda la ciudad que reivindica los sabores tradicionales de Oriente Medio. Platos kurdos en Ishtabach, los productos frescos del mercado Mahane Yehuda y la cocina israelí reinventada en el famoso Machneyuda son algunos de las bocados que no te puedes perder.

Jerusalem Film Festival
Foto: ©amaniglierOFF
3-Sucumbir a la magia del cine

El glamour hace más llevadero el calor de julio durante los once días que dura el Festival de Cine de Jerusalén. Una muestra de 200 películas que recoge lo mejor de los cineastas locales, además de prestigiosas obras internacionales. En la Cinemateca, punto central del evento, los más nostálgicos disfrutarán con el archivo cinematográfico más grande de Oriente Medio, que incluye joyas como las imágenes de Jerusalén rodadas por los hermanos Lumière.

Old City mosque Jerusalem
Foto: John-t/Unsplash.com
4-Retroceder miles de años en el tiempo

Casi 4.000 años de historia se reparten entre las calles adoquinadas y callejones estrechos de la Ciudad Vieja. Los cuatro barrios en los que está dividida –judío, armenio, cristiano y musulmán– componen las cuatro atmósferas diferentes donde experimentar las distintas tradiciones. Aquí se encuentran los lugares más sagrados de las tres principales religiones: el Muro Occidental, la iglesia del Santo Sepulcro y la Cúpula de la Roca en el Monte del Templo. La visita a los antiguos túneles subterráneos, situados debajo del Barrio Judío, completan este intrigante recorrido por la historia de la ciudad.

Light Festival Jerusalem
Foto: Patricia Martínez Sastre/Meged Gozani
5-Ver una ciudad disfrazada con luces

Durante unos días del mes de junio, Jerusalén se convierte en el país de las maravillas. Las paredes y las calles empedradas de la Ciudad Vieja se llenan de luces de colores interactivas al servicio de la imaginación en el Festival de Luces. Los diferentes montajes digitales se proyectan sobre los principales monumentos de la ciudad, una metamorfosis en directo de la arquitectura tradicional a través de modernas instalaciones de luz creadas por artistas locales e internacionales. Miles de personas de todas las edades se mezclaron en la noche entre gigantes, letras, cúpulas y corazones en ediciones pasadas y volverán a hacerlo el año que viene.

People in Mahane Yehuda
Foto: Patricia Martínez Sastre/Meged Gozani
6-Perderse entre los laberintos de un ‘shuk’

En Mahane Yehuda, el mercado al aire libre más grande de la ciudad, venden de todo, desde nueces y especias hasta los mejores pasteles baklava. Con casi noventa años de antigüedad, este ‘shuk’ (mercado en hebreo) está situado en la parte nueva de la ciudad. Durante el día, se alternan los más de 250 puestos de productos frescos junto con los de comidas tradicionales judías y árabes. Al caer el sol, los bares de diseño, con cócteles artesanales y DJs, toman el relevo. También mutan las intrépidas callejuelas cuando las puertas de las tiendas cerradas, adornadas con múltiples grafitis, se convierten en el mejor fondo para una ‘instagramera’ sesión de fotos.

Jerusalem Marathon
7-Correr por calles donde antes caminaron reyes

Con más de 30.000 corredores inscritos en su última edición, el Maratón de Jerusalén se ha convertido en uno de los más grandes de la zona. Una carrera que atraviesa las viejas calles llenas de historia de la ciudad y que atrae a más de 3000 participantes de 62 países diferentes. El tramo por las colinas cercanas a la Ciudad Vieja, conocido popularmente como ‘el muro’, cuenta con un desnivel de 640 metros y ofrece un reto inolvidable para cualquier ‘runner’. La edición de 2019 se celebrará el 15 de marzo.

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