>>>5 formas de ‘exprimir’ Sabah, el último paraíso

5 formas de ‘exprimir’ Sabah, el último paraíso

Olvídate de Tailandia, el nuevo ‘must’ exótico está en Malasia. Descubre todas las posibilidades que ofrece Sabah, un destino que se explora por tierra, mar y aire.
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layas escondidas donde aparcar el tiempo. Tortugas marinas, monos narigudos y orangutanes. Árboles gigantes, ríos y casas que vuelan sobre el mar. Selvas con más 130 millones de años y tribus que estaban aquí antes de que se levantaran las ciudades. Es el estado de Sabah (Malasia), situado en el extremo noreste de la gran isla de Borneo, la tercera más grande del mundo. Y es exactamente tan espectacular como suena. Un rico microcosmos de culturas y grupos étnicos rodeado de vida salvaje. Te contamos los planes que puedes hacer para formar parte de este paraíso.

Tirolina en isla de Sapi
Foto: Sabah Tourism Board/ G Woolley
1. Volar entre las islas del oeste

Formado por un grupo de cinco pequeñas islas –Pulau Gaya, Pulau Sapi, Pulau Manukan, Pulau Mamutik y Pulau Sulug– y a menos de media hora de Kota Kinabalu
(capital de Sabah), se encuentra el Parque Nacional Tunku Abdul Rahman, uno de los más famosos del sudeste asiático. De los 49 kilómetros cuadrados que forman este parque, dos tercios son agua. Las playas que rodean las islas ofrecen emocionantes rutas de snorkel y buceo entre peces voladores, tortugas gigantes y pulpos. Caminar entre islas cuando baja la marea o deslizarse por la tirolina más larga de Borneo (250 metros) son dos de las mejores maneras de viajar por este parque.

Playa en Kudat
2. Descubrir los secretos de Kudat

En el extremo norte de Sabah, donde el mar de la China Meridional se encuentra con el mar de Sulú, surge la península de Kudat. Aquí, caminos serpenteados por bosques de cocoteros conducen hasta playas solitarias como Pantai Kalampunian o Pantai Kelambu, donde el sonido principal es el balanceo de los botes de pescadores. Kudat es, además, el epicentro de la etnia Rungus. Las grandes casas comunitarias elevadas sobre pilotes son la seña de identidad de este pueblo, que mantiene su aspecto y costumbres tradicionales, con presencia de chamanes y antiguos brebajes como el ‘tinonggilan’, una bebida espumosa de maíz.

Monos narigudos en Sandakan
3. Acercarse a la vida silvestre en Sandakan

En el Sandakan Rainforest Park crece el majestuoso tualang, el árbol tropical más alto del mundo. También aquí se dejar ver los bosques más antiguos del planeta, con gigantescas hojas verdes salpicadas de flores rojas. Conocida como ‘la ciudad de la naturaleza’, Sandakan es la puerta de entrada hacia algunas de las reservas más importantes de Sabah: el famoso Centro de Rehabilitación de Orangutanes Sepilok, donde conocer a los bebés del ‘hombre salvaje del Borneo’; el Centro de Conservación del Oso Miel de Borneo, una reserva de osos malayos; y el santuario de monos narigudos Labuk Bay, donde esta rara especie habita en libertad.

Mercado nocturno en Kota Kinabalu
4. Saborear Kota Kinabalu

En Kota Kinabalu, la bulliciosa capital de Sabah, hay que dejarse llevar por el maravilloso mundo de la comida callejera malaya, tanto de día como de noche. El ‘roti canai’ es un pan típico al que se le añaden todo tipo de rellenos: curris, sardinas, huevo frito, mermelada de coco, etc. También la sopa picante (‘laksa’), los fideos con cerdo (‘shang nuk mian’) y el ceviche de hinava son algunos de los sabores que reflejan la herencia multicultural de Sabah. Cocina indígena, india, china, filipina y japonesa se dan la mano en la extensa oferta gastronómica de la capital. Welcome Seafood ofrece una propuesta a base de marisco cocinado en todas sus variantes, mientras que Yuit Cheong, en funcionamiento desde 1896, es la cafetería más antigua de la capital. Es famosa por su tostada con ‘kaya’ (mermelada de coco).

Resort en playa de Sabah
Foto: Sabah Tourism Board/ David Kirkland
5. Experimentar el lujo salvaje de los resorts

Sabah permite explorar su exuberante naturaleza durante el día y dormir en una lujosa suite por la noche. Escondidas entre manglares, las cabañas de Gaya Island Resort cuentan con vistas al monte Kinabalu (4095 metros) y acceso a las playas del parque Tunku Abdul Rahman. Por su parte, el Aiman Batang Ai Resort and Retreat mira a las espectaculares aguas del Parque Nacional Batang Ai. También el corazón de la selva se vuelve lujoso. Situado junto al gran río Kinabatangan, Sukau Rainforest Lodge es el único hotel en Malasia que cumple con los requisitos de la prestigiosa colección ‘Unique Lodges of the World’ de National Geographic. Un exclusivo complejo donde la comodidad se une a la conservación de la naturaleza y el desarrollo comunitario.

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