>>>5 experiencias que vivir (en Puerto Rico) antes de morir

5 experiencias que vivir (en Puerto Rico) antes de morir

Lanzarse en una tirolina a 150 kilómetros por hora, descender en rapel por una cueva de 25 metros, remar en una bahía bioluminiscente… Esta isla del Caribe es perfecta para viajeros intrépidos.
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on buenas temperaturas durante casi todo el año, los 9.000 kilómetros cuadrados de Puerto Rico se prestan a la actividad al aire libre en cualquier estación. Su abundante naturaleza y sus variados paisajes hacen que los aventureros que visiten la isla no tengan descanso. Desde sus tranquilas playas donde bucear hasta sus montañas con cuevas ocultas para practicar rapel, la isla te ayudará a tachar varios puntos de tu ‘check list’ de aventuras pendientes.

Toroverde
Toroverde cuenta con el ‘zipline’ (tirolina) más largo de América.
1. Volar en tirolina

Toroverde presume de ser el parque de aventuras más grande de todo el Caribe. Se encuentra en pleno centro de Puerto Rico, en el pueblo de Orocovis, a poco más de una hora de la capital, San Juan. Entre todas sus atracciones, destaca una: El Monstruo. Esta tirolina cubre un recorrido de 2,5 kilómetros y quienes se lancen por ella pueden llegar a alcanzar velocidades superiores a 150 km/hora. Al finalizar el vuelo, que se hace en posición horizontal, cada valiente recibe un certificado y pasa a formar parte de la lista de pilotos que han volado en El Monstruo. Otras alternativas más ‘light’ son La Bestia (alcanza los 100 km/hora) o el Laberinto del Toro, una atracción con 35 obstáculos suspendidos en el aire.

Cavernas del Río Camuy
Tres sumideros y dos cuevas del Parque de las Cavernas del Río Camuy están abiertos al público.
2. Descender en rapel por cuevas y cascadas

A 45 minutos al sur de San Juan se encuentra el bosque Carite, frecuentado por los amantes de la aventura. Esta zona, cercana a la ciudad de Caguas, es conocida por albergar gran cantidad de plantaciones de caña de azúcar. Se trata de un área montañosa que se eleva a unos 2.000 metros por encima del nivel del mar y que goza de un increíble paisaje natural. Aquí se puede practicar barranquismo y descender en rapel por cañones y cuevas. Rocaliza, empresa especializada en tours de aventura, organiza excursiones por el río hasta hacer el descenso por la cascada de El Salto (unos 25 metros), terminando con un vuelo en tirolina o un chapuzón en una piscina natural. Otra opción para practicar rapel es el Parque de las Cavernas del Río Camuy, al noroeste del país.

Bahía bioluminiscente
Se recomienda visitar las bahías en kayak, las embarcaciones con motor están prohibidas.
Foto: ©Kayaking Puerto Rico
3. Remar en una bahía bioluminiscente

Sin duda, es el fenómeno natural más curioso de cuantos se pueden ver en Puerto Rico. Las bahías bioluminiscentes son el resultado de un ecosistema acuático habitado por los dinoflagelados. Unos diminutos organismos unicelulares que liberan energía lumínica al agitarse: una luz verde neón que se refleja en cualquier cosa, desde peces y barcas hasta gotas de lluvia. Para visualizar ese impacto lumínico, hay que esperar a que caiga el sol y que no haya otras fuentes de luz cercanas. Se trata de un fenómeno singular, ya que existen muy pocas bahías de este tipo en el mundo. Tres de ellas se encuentran en Puerto Rico. Según el libro Guinness de los récords, Bahía Mosquito –en la isla de Vieques– es la más brillante. Para visitarla se recomienda hacerlo en kayak, las embarcaciones con motor están prohibidas.

Cabo Rojo
La temperatura media en Puerto Rico ronda los 26ºC todo el año, permitiendo la práctica del ciclismo en cualquier época.
4. Montar en bici entre acantilados

En el suroeste de la isla se encuentra el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Cabo Rojo. Su construcción más significativa es el Faro Los Morrillos, edificado por los españoles a finales del siglo XIX. Aún en funcionamiento, es un lugar histórico para Puerto Rico. Un camino sin asfaltar rodea los acantilados que hay junto al faro y es elegido tanto por excursionistas como por ciclistas. Cabo Rojo es la meca del moutain bike de Puerto Rico, por lo que hay rutas para todo tipo de niveles. Para los tiempos de descanso, esta zona cuenta con algunas de las playas más bonitas de la isla: Combate, Bohíos, La Playuela… y de camino al foro es imposible no tomarse con las salinas de Cabo Rojo, que funcionan como ecosistema natural para preservar la fauna local.

Tortuga
Una excursión de medio día para practicar snorkel cuesta 95 dólares (unos 80 euros), mientras que alquilar dos tanques de oxígeno supone 100.
5. Bucear en una isla deshabitada

Tiene menos de un kilómetro de superficie, pero a su alrededor se concentran más de veinte puntos de inmersión. Hablamos de la isla Desecheo, que se encuentra a unos 12 kilómetros al oeste de Rincón (en el litoral occidental), distancia que se puede cumplir en un trayecto de unos 45 minutos en barco. Refugio de flora y fauna (tortugas, estrellas de mar, peces tropicales), está rodeada de arrecifes y de un entorno rocoso que desciende hasta alcanzar los 120 metros, aunque las inmersiones en esta zona no suelen rebasar los 25. Las corrientes en Desecheo son casi inexistentes y la visibilidad muy alta. Empresas como Taino Divers ofrecen paquetes de buceo en la isla.

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